Tras una reunión con Lazo, el jefe del Estado Mayor de la Armada, José Ruiz, escribió en un memorándum en mayo de 2025 que no existía "una decisión política respecto a la continuidad del proyecto".
Este lunes volvió a sesionar la
comisión bicameral que investiga la compra de las patrullas oceánicas (OPV), resuelta por el gobierno anterior y que finalmente no se concretó luego de que la
actual administración decidiera rescindir de forma unilateral el contrato con el
astillero Cardama.
En la instancia, como viene ocurriendo semana a semana, comparecieron dos contralmirantes que también tuvieron participación en la
Junta de Almirantes de la Armada Nacional (que tuvo lugar el 26 de mayo) que optó por la empresa de Vigo frente a otras opciones presentadas (por mayoría).
Tres de los siete contralmirantes que participaron de ese encuentro votaron por Cardama, tres se abstuvieron y Gustavo Musso en ese momento ejerciendo como
jefe del Estado Mayor de la Armada propuso como la mejor opción Gondán, otro astillero de
origen español.
Ahora fue el turno de los contralmirantes Mario Vizcay y José Ruiz, luego de que hace siete días comparecieran Héctor Magliocca y Gustavo Luciani, y previamente lo hiciera Musso.
Según surge de la
versión taquigráfica, Vizcay sostuvo que, entre las opciones presentadas,
Cotemar era la que le parecía mejor desde el punto de vista
técnico. "Era un astillero que estaba construyendo y que había botado recientemente buques de características similares", afirmó.
Respecto de su segunda opción, señaló que "Kership tenía una larguísima y comprobada capacidad de construcción". Por esas razones,
Cardama no figuró entre sus preferencias.
No obstante, al igual que otros contralmirantes, sostuvo que su voto tenía carácter meramente asesor para quien entonces era el
comandante en jefe de la Armada, Jorge Wilson, a quien correspondía tomar la decisión final.
Consultado por el diputado Fernando Amado si consideró que Cardama por su "absoluta inexperiencia en la
construcción de ese tipo de
embarcaciones" podía estar imposibilitado de llevar adelante el trabajo, Vizcay respondió: "No, no creo. Todos los que se presentaban estaban
capacitados, solo que mi voto fue hacia otros astilleros".
De todas formas, a diferencia de lo expresado por Magliocca sobre que una de las variables que tomó en cuenta a la hora de elegir Cardama fue la
económica, el contralmirante aclaró que solo se limitó "a votar por las
condiciones técnicas del buque", al igual que dijeron haberlo hecho otros como por ejemplo Luciani.
"No miré cuánto salen, porque no lo iba a pagar yo, lo íbamos a pagar todos, el
país entero. Por lo tanto hace veinte años que estamos tratando de conseguir
buques, yo voté las mejores condiciones", defendió su postura Vizcay.
Sin embargo, antes de finalizar, el contralmirante relató una anécdota que consideró pertinente sobre su vínculo con Mario Cardama. "El día que viene Cardama a firmar el
contrato, que no se firmó, cuando después va a la
Armada, se firmó unos días después, yo le dije: 'Mire, yo a usted no lo voté, pero ahora soy el
hincha número uno. Yo necesito un barco. No preciso que usted no lo termine de construir y no haya
plata. Yo con la plata no hago nada. Yo quiero un
barco'. O sea, es así de fácil", contó.
"Gran duda" en mayo
Posteriormente, fue el turno de Ruiz actualmente
jefe del Estado Mayor General de la Armada, quien, según recordó el diputado nacionalista Gabriel Gianoli, fue designado por el excomandante Wilson como "jefe del proyecto de construcción de las
OPV" en diciembre de 2024 cuando se desempeñaba como
director general de Materia Naval.
El oficial que fue sancionado por 15 días de arresto a rigor por la ministra Sandra Lazo el 22 de abril junto al excomandante en Jefe Wilson y los contralmirantes Marcelo da Silva y Miguel de Souza relató, entre otros detalles del proceso, que el 11 de abril recibió en su oficina a
Mario Cardama y a
Gerardo Moreira (intermediario del astillero en Uruguay) que le hicieron entrega de la
cuaderna maestra apostillada y que posteriormente el empresario mantuvo reuniones con autoridades de
Ministerio de Defensa, de las que no participó y se enteró por la prensa.
En su testimonio, Ruiz señaló que, desde el cambio de gobierno, su principal interlocución sobre el proceso Cardama no fue con Lazo, sino con
Damián Rojas y Daniel Marsiglia actualmente adscriptos de la ministra, aunque al momento de elaborar el informe en el que se basó Lazo para disponer la sanción no tenían vínculo formal con la cartera.
Según contó, fue a partir de esos intercambios que comenzaron a surgirle dudas sobre la voluntad de continuar con el proyecto, mientras que, en paralelo, la
empresa reclamabase enviaran los oficiales para supervisar el proceso de
construcción, tal como establecía el contrato.
En la sesión, se recordó que tras una reunión mantenida con la ministra y sus asesores el 9 de mayo, Ruiz dejó por escrito en un
memorándum que tenía "una gran duda" sobre las intenciones de las autoridades ministeriales de continuar con el contrato, cinco meses antes de comprobarse que la garantía de fiel cumplimiento presentada por el astillero era falsa.
En esta línea, el diputado
Pablo Abdala leyó algunas citas textuales escritas por el contralmirante.
"Usted, en ese memorándum, donde da cuenta del resultado de la reunión del día 9 al encargado de despacho del Comando dice que la ministra se refiere al proyecto de las OPV como 'heredado'. Dice textualmente: 'En relación a la continuación del
proyecto, no existe
decisión política adoptada al momento. En caso de continuar se va a evaluar cómo continuar con el control del mismo y no existe una
definición política respecto a la continuidad del proyecto'", reconstruyó el diputado blanco sobre el informe realizado por Ruiz cuando se desempeñaba como
director general de Materia Naval.
Un mes antes, a principios de abril, el gobierno había dado la orden de cancelar la misión de enviar a los dos oficiales que iban a hacer la
supervisión, informó el integrante de la Armada.
https://x.com/pabloabdala66/status/2064065314263056810?s=20
Carta a Cardama
Ante la comunicación de
Mario Cardama de que no tenía intención de comparecer ante la
comisión especial, informada por el senador
José Luis Falero, los legisladores integrantes manifestaron su preocupación y acordaron insistir para que el director del
astillero involucrado brinde su versión en la investigadora.
En esa línea, se redactó una carta para insistir en la posibilidad de que el empresario comparezca de "
forma presencial o virtual", luego de que declinara hacerlo, aunque manifestó su disposición a recibir y responder consultas por escrito.