Deuda rebasa a capital de riesgo en la financiación de ‘startups’
El último ColombiaTech Report 2026, que muestraque las startups en Colombia están experimentando un cambio en la forma de financiar su crecimiento
El último ColombiaTech Report 2026, que muestraque las startups en Colombia están experimentando un cambio en la forma de financiar su crecimiento. Por primera vez, el venture debt o financiación vía deuda superó a las inversiones de equity. Durante años, el ecosistema estuvo marcado por el protagonismo del venture capital o capital de riesgo, una modalidad de inversión enfocada en empresas con alto potencial de crecimiento, pero que también implica elevados niveles de riesgo para los inversionistas. Sin embargo, en los últimos años ha comenzado a ganar terreno el venture debt, un mecanismo de financiación basado en deuda que permite a las startups obtener recursos sin diluir la participación de sus accionistas. En este esquema, las compañías reciben préstamos que deben devolver con intereses, mientras que una pequeña porción del acuerdo puede incluir opciones de participación accionaria para el prestamista. El cambio quedó reflejado en las cifras del informe. Durante 2025, este tipo de financiación alcanzó los US$ 476 millones, mientras que las inversiones de equity sumaron US$ 381 millones. Además, de acuerdo con el análisis del reporte, el venture debt representó aproximadamente el 55,5% del financiamiento total recibido por las startups durante el año, frente al 44,5% correspondiente a inversiones de capital. Para Miguel Vanegas, CEO de Salamandra V y vicepresidente de Impacta VC, el crecimiento del venture debt en Colombia responde a una combinación de factores relacionados con el contexto actual del mercado de capital de riesgo y el interés creciente de la banca por acercarse al ecosistema emprendedor. Según explica, el venture capital atraviesa desde hace varios años un ciclo de menor dinamismo, marcado por dificultades para levantar recursos, menores valoraciones de las startups, escasez de liquidez y una reducción en las oportunidades de salida para los inversionistas. Este escenario ha limitado el flujo de inversión vía equity, que tradicionalmente había sido la principal fuente de financiación para las empresas tecnológicas. Ante esta realidad, el venture debt ha comenzado a consolidarse como una alternativa atractiva tanto para las startups como para los inversionistas. De acuerdo con Vanegas, "el venture debt permite tener exposición a un sector con grandes perspectivas de crecimiento, pero con una mayor posibilidad de recuperar los recursos en plazos más cortos", explica. A diferencia del equity, donde los retornos pueden tardar entre seis y nueve años y dependen del éxito de un reducido grupo de compañías, la deuda ofrece una estructura más predecible y líquida. No obstante, el acceso a este tipo de financiación no está al alcance de cualquier startup. Vanegas apunta que los principales beneficiarios son empresas que ya cuentan con un modelo de negocio probado, crecimiento sostenido y flujos de caja que les permiten responder a sus obligaciones financieras. De acuerdo con Alejandro Beltrán, profesor de Tecnología e Innovación Financiera de la Universidad del Rosario y cofundador de Buda.com, el auge del venture debt en América Latina no es un fenómeno nuevo, sino la evolución natural de mecanismos financieros que llevan años utilizándose en ecosistemas más desarrollados como el de Silicon Valley. El experto considera que la creciente participación de la banca en este mercado responde al interés de las entidades financieras por acercarse a empresas innovadoras que puedan fortalecer sus procesos, acelerar su transformación digital o convertirse en futuros aliados estratégicos. Ahora bien, Beltrán aclara que el venture debt no está limitado al ecosistema fintech local. Aunque las empresas de tecnología financiera han sido algunas de las principales beneficiarias en el país, este tipo de financiación también está llegando a compañías de inteligencia artificial, energía, software empresarial y otras industrias basadas en tecnología. A pesar de su crecimiento, Beltrán considera que Colombia aún enfrenta importantes desafíos para consolidar este mercado. Mientras países como Brasil, México y Chile han logrado construir ecosistemas más robustos para el financiamiento de startups, Colombia todavía presenta barreras relacionadas con la disponibilidad de capital, la estabilidad regulatoria y una cultura de inversión en emprendimiento menos desarrollada.