Es transversal: votantes de Jara y Kast priorizan recortar el gasto en la administración del Estado
Aunque el 83% menciona la reducción del gasto administrativo como una prioridad para mejorar las finanzas públicas, solo una minoría cree que Chile estaría mejor con menor participación del Estado en la economía.
Dos tendencias, en apariencia contradictorias, existen en la ciudadanía en su relación con el Estado. La primera: el 83% de los chilenos menciona que, para mejorar las finanzas públicas, habría que reducir el gasto en la administración del Estado. Y la segunda: el 47,8% está en desacuerdo con que Chile estaría mejor mientras menos participe el Estado en la economía; solo el 24,2% lo apoya.
Los datos son de la encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) sobre política fiscal.
La afirmación "la intervención del Estado lleva a demasiada burocracia y muchos problemas", obtiene un 52,2% de acuerdo, contra un 20,3% de desacuerdo. La encuesta sugiere que la molestia apunta al funcionamiento del aparato público, no a su existencia.
"Cuando un 83% de los chilenos prioriza recortar el gasto en administración del Estado, no necesariamente está pidiendo un Estado más chico, sino uno menos burocrático. Lo que parece castigarse es la grasa del aparato público -trámites, papeleo, cargos políticos y altos sueldos-, no los servicios sociales que la ciudadanía valora", dice Sebastián Izquierdo, coordinador académico del CEP y miembro de su Comité de Opinión Pública.
Transversal de izquierda a derecha
El dato sobre recorte del gasto administrativo -personal y gastos operativos, según el fraseo de la encuesta- alcanza niveles muy altos en prácticamente todos los grupos. Entre los votantes de José Antonio Kast llega al 86,1%; entre los de Jeannette Jara, al 84,9%. Por posición política autodeclarada: izquierda, 80,5%; centro, 87,7%; derecha, 81,7%. Hombres y mujeres registran 83,7% y 82,4%, respectivamente, y las zonas urbana y rural, 83% y 83,6%. "Las diferencias por tramo etario, por ejemplo, son muy bajas", complementa Izquierdo.
Las demás opciones quedan muy atrás: aumentar impuestos suma un 31,8% de menciones; reducir el gasto en programas sociales, un 27,8%, y recortar la inversión pública en infraestructura, un 27,2%. La pregunta admitía dos menciones por encuestado, por lo que los porcentajes podían sumar hasta 200%.
Sí hay diferencias en otra pregunta. Ante la estrategia del Gobierno de reducir el gasto público en general, el respaldo baja al 34,2% y el rechazo sube al 41,3%. Hay allí una clara distancia: entre votantes de Jara, solo el 11,1% apoya esa estrategia, contra un 73,4% que la rechaza; entre votantes de Kast, el 54,9% la respalda. En la derecha autodeclarada, el apoyo llega al 60,3%; en la izquierda, al 18%.
Para Izquierdo, esas dos actitudes no chocan: "No hay una contradicción. Son dos actitudes distintas que conviven con claridad: solo un 24% cree que el país estaría mejor con menos Estado, pero un 83% prioriza recortar el gasto en administración. La ciudadanía no parece querer reducir el rol del Estado, sino podar su costo de funcionamiento".
¿Responsabilidad en cada individuo o en el Estado?
Hay otra pregunta que ayuda a perfilar la relación de los chilenos con el Estado. En una escala de 1 a 10, donde 1 significa que la responsabilidad principal por el sustento económico de las personas está en el Estado y 10 que está en las personas mismas, el 39,9% se ubica en el tramo 7 a 10. Solo el 26,1% se sitúa en el tramo 1 a 4, más cercano a la responsabilidad estatal.
La inclinación hacia la responsabilidad individual predomina en la mayoría de los segmentos, aunque con fuertes diferencias políticas. Entre los votantes de Kast, el 49,4% se ubica en el tramo alto de la escala; entre los de Jara, el 26,3%, aunque incluso en ese electorado el tramo estatal no es mayoritario (33%).
La deuda pública y los combustibles
El 53,6% considera que el nivel de deuda pública del Estado es muy o bastante grave. Ahora bien, el 74,5% de los votantes de Kast la ve con esa gravedad, frente al 31,4% entre los de Jara.
Ante la pregunta sobre si el Gobierno debería hacer mayores esfuerzos para contener el alza del precio de los combustibles, aunque ello deteriore las finanzas públicas, el 49% se ubica en los tramos favorables a esa intervención (7 a 10 en una escala de 0 a 10). Solo el 17% se sitúa en los tramos que priorizan la disciplina fiscal (0 a 3).
"Más que un giro hacia la austeridad, la encuesta muestra una demanda por eficiencia", resume Izquierdo. "Los chilenos quieren cortar la grasa administrativa, no el músculo social ni la inversión pública. La ciudadanía tiene noción de la importancia de la deuda pública, pero no quiere pagarla ella ni que los recortes le toquen el bolsillo".
Los jóvenes se inclinan por el sector privadoEl grupo de 18 a 29 años es el menos proclive a la idea de que el país estaría mejor con menos Estado: solo el 16,7% está de acuerdo. Pero al mismo tiempo es el que más cree que las condiciones laborales son mejores en el sector privado (54,9%, sobre el 48,9% del total).
"En los jóvenes no veo una paradoja, sino pragmatismo", plantea Sebastián Izquierdo, del CEP. "Pueden valorar un rol público relevante y, al mismo tiempo, reconocer que hoy el sector privado ofrece mejores remuneraciones o condiciones laborales". Agrega que en ese grupo "ha ido emergiendo una cultura política más crítica del Estado y más favorable al mercado, muy presente en redes sociales y formatos como videos, memes o TikTok. Esa 'contracultura' de derecha ayuda a entender por qué ciertos liderazgos han logrado conectar mejor con segmentos jóvenes".