Lunes, 15 de Junio de 2026

"Miro hacia atrás y siento que he sido una privilegiada"

ChileEl Mercurio, Chile 15 de junio de 2026

Le dicen la Dama del Jazz y en sus comienzos, en los años 60, fue "la porteñita Nani", "la revelación del año", la ganadora de dos Gaviotas de Plata. Un tiempo se dedicó solo a la música religiosa y ahora ejerce en todo su registro musical. Ha tenido momentos difíciles, pero hoy agradece a la vida.

L uz Eliana camina con paso de reina hacia la entrada del pasaje Fresolano, en el corazón de Maipú. Afuera la espera un radiotaxi que la llevará a casa de su prima en Ciudad Satélite, al surponiente de la comuna, donde haremos la entrevista. La cantante viste de negro, tiene puesto un sombrero y ha cubierto sus hombros con una pañoleta fucsia. Lleva un bastón, al que llama "mi pololo", pero es tal el señorío de su caminar que, más que un apoyo, en sus manos el báculo parece un accesorio de su tenida.
A sus 86 años, la "Nani", como le dicen sus familiares y colegas, tiene plena conciencia de lo que implica ser una artista. Ella lo es desde que estaba en el Liceo N° 2 de Niñas de Valparaíso y fue descubierta por Miguel Davagnino, locutor de Radio Portales. Luego, Camilo Fernández la integró al fenómeno de la Nueva Ola y desde entonces ha sido reconocida como una de las grandes voces femeninas de la música popular chilena.
"Soy la cantante que más premios tiene en Chile", cuenta, ya en casa de su prima Ingrid, mientras prueba un café y unas galletas. "Y no lo tomes por soberbia. Es una verdad". A su lado, Ingrid lo corrobora: "Son cerca de 50 reconocimientos o distinciones". Entre ellos figuran dos Gaviotas de Plata del Festival de Viña (1968 y 1977); el nombramiento como Hija Ilustre de la Ciudad de Valparaíso, donde nació; y su distinción entre los 100 Líderes Mayores, de Conecta Mayor UC, "El Mercurio" y la Universidad Católica.
-¿Qué le parece haber sido nombrada entre los 100 Líderes Mayores 2025?
"Fantástico. No lo podía creer. Pensé: a estas alturas de mi vida, todavía soy valorada. En la premiación había personas de 100 años, vigentes, amadas y rescatadas. Personas de 80, 90 y 100 años, dando testimonio. Y yo estoy viva a esta edad. Me faltan tres años para los 90. Y me siento de 50".
En otros momentos de la entrevista, Luz Eliana admite que algunos problemas de salud, como el asma y la diabetes, la han afectado. "Pero la voz sigue buena", dice y cuenta que tiene la oportunidad de cantar en escenarios varias veces al año, además de su actividad en la iglesia cristiana a la que pertenece desde fines de los años 80.
Su próxima presentación será el domingo 21 de junio en el Teatro Caupolicán, en la celebración de los 90 años de este icónico recinto de Santiago. Luz Eliana estará junto a otras estrellas de la Nueva Ola, como Larry Wilson, Carlos Alegría y Los Ramblers. Y el invitado internacional será Pablo Abraira.
Luz Eliana Barraza Valenzuela se crió en una familia muy musical. Su papá era contador y su mamá estaba a cargo de la residencial Metro, de la que eran dueños en Valparaíso. A ella, Julia Valenzuela, le gustaban los boleros y la música latina, y a él, Víctor Juvenal Barraza, la música en inglés. Desde que su hija Nani tenía cuatro años, Víctor le enseño a cantar temas como el clásico del jazz "Lullaby of Birland" o el góspel "When the saints go marching in", de Louis Armstrong.
"Desde los cuatro años, yo siempre estaba cantando. Cumpleaños que había, de la familia y de los amigos, ¿a quién llamaban a cantar? A mí. Y cantaba jazz por mi papá y, por mi mamá, todo lo que era latino", recuerda la intérprete. Un día, en tiempos en que aun vestía uniforme escolar, escuchó en la radio Portales de Valparaíso que Miguel Davagnino, del programa "Calducho", estaba invitando a voces jóvenes a probarse en una audición. Y ella partió de inmediato.
Cuenta que esa audición era para preparar el aniversario de "Calducho" y que llegaron otros jóvenes talentos, como Larry Wilson. "A mí decían la Dama del Jazz, porque llegué interpretando esos temas que me había enseñado mi papá". Allí estaba también el mítico productor musical Camilo Fernández, creador del fenómeno de la Nueva Ola, a la que integraría luego a los jóvenes Luz Eliana y Larry Wilson, entre muchos otros.
-¿Cómo vivió el fenómeno musical de la Nueva Ola siendo tan joven?
"Con la boca abierta. Pero no se me caía la baba, porque tenía los pies bien puestos en la tierra, gracias a que vengo de una familia espectacular. Lo primero es que pude cantar en la Feria de Asiva (feria industrial y empresarial de Valparaíso), con puro piano. Ahí estaba Louis Armstrong con su trompeta. Lo conocí en persona".
El mismo año de esa Feria Asiva, 1962, se fue a Santiago a grabar su primer disco. Su madre había fallecido de cáncer a los 39 años y no alcanzó a ver su hija como una artista conocida. Su papá, sí. "Al comienzo, él decía: '!Saquen a esa niñita de ahí, que se va a convertir en una bataclana¡'. Pero después se dio cuenta de que lo mío era el canto y no el Bim Bam Bum. Y me apoyó", rememora.
"Y muy rápido empecé a ganar premios: el Laurel de Oro, la Estrella, el Panchito... No me preguntes dónde están. Me entraron a robar a la casa, muchos años después, y salieron volando hasta con la Antorcha de Oro, del Festival de Viña. Menos mal que me quedó la Gaviota".
Dos regalos
Su primera Gaviota de Plata la obtuvo en 1968. Lo curioso es que no compitió por Chile sino por España. "Recibí la invitación de Canal 7 (TVN) para cantar el tema que representaba a España, porque la intérprete se había enfermado. Buscaron voces y decidieron que fuera yo. Y así gané el primer lugar con la canción 'Palabras'. Entre los premios, había un viaje a España para dos personas".
Relata que partió con su tía María, una amiga de su abuela. Su "ajuar de viaje", cuenta, se lo hizo completo la diseñadora Flora Roca, "desde la tenida para subir al avión en adelante". Mucha mini y botas largas, como se usaba en ese tiempo. "A mí me gustaba andar con un gorrito, al estilo del personaje de 'Los vengadores', una serie de ese tiempo".
En esos años de fama, giras y grabación de discos, Luz Eliana se enamoró. De su primera pareja importante, nació su hijo Rodrigo, en 1971, quien hoy vive en Chillán y le ha dado cuatro nietos y seis bisnietos. Años después, se casó con otra pareja y tuvo a su segundo hijo, Pablo, junto a quien vive hoy en Maipú, con una nieta y un nieto adolescentes.
"Mis hijos son los dos regalos que yo he recibido en mi vida, aparte de una espectacular carrera y de una vivencia espiritual como misionera cristiana", afirma con su voz profunda y bien modulada.
En un momento de su vida, Luz Eliana se vio en la necesidad de criar sola a dos niños, pues se había separado. Coincidió con una crisis de los espectáculos en Chile. El toque de queda, durante el régimen militar, había terminado con gran parte de la vida nocturna en Chile. En esos difíciles años 80, cuando los artistas dependían de las escasas apariciones en TV, la cantante sufrió estrecheces económicas e incluso llegó a perder su casa, relata.
Un día recibió una invitación de Las Asambleas de Dios, que quedaban en calle Serrano 248, y que tenían el coro Nazareth, dirigido por el destacado profesor Ricardo Álvarez. Entonces, cuenta, se hizo cristiana evangélica. "Fueron las dificultades económicas las que me llevaron a acercarme a Dios", dice. "A buscar paz, a dar amor más que pedirlo, a agradecer, a ayudar a quienes lo necesitan". Comenzó a viajar como misionera, cantando música religiosa. La ayudó su importante trayectoria como intérprete de góspel y spirituals .
Y así ha seguido hasta hoy, combinando su trabajo en la iglesia con presentaciones que buscan rememorar los éxitos de la vieja Nueva Ola. "Me ha pasado que, en el templo, el pastor me pide: 'Hermana, quieren otra canción...'. Y yo interpreto 'En mi mundo' a capela. También me piden 'Aunque sé' y pido permiso para cambiar la letra, y canto: 'Ahora sé muy bien que tú eres para mí, sigo yo, Señor, pensando solo en ti'", dice entonando su famosa canción.
Lo mismo ocurre en sus presentaciones como solista. "Siempre me piden un jazz, y yo improviso, a capela, o preparo algo con el maestro (director musical). Y, al revés, en las presentaciones de jazz, me piden canciones de la Nueva Ola", relata.
En 2001, después de casi 15 años sin presentaciones de música popular, volvió a su repertorio original en el show que ofreció junto a varios de sus compañeros de la Nueva Ola en el Festival de Viña del Mar. Luis Dimas, Peter Rock, Danny Chilean, Larry Wilson y Marisa fueron algunos de los que estuvieron en ese escenario. El éxito fue tal que estuvieron haciendo giras por el país durante varios meses. Y en 2014 estrenaron la película "Un concierto inolvidable", de Elías Llanos, que integró en su elenco a los mencionados artistas y a otros como Cecilia, Buddy Richard, los hermanos Zabaleta y José Alfredo Fuentes.
-¿Cómo vivió este revival de la Nueva Ola con película incluida?
"Feliz. Estaba entre puros amigos. En ese momento Danny Chilean, Peter Rock, Cecilia y Luis Dimas estaban vivos. Fue precioso. Ninguno sabía actuar, pero todos le pusimos onda. Fue muy bueno, así como cuando volvimos a reunirnos en el Festival de Viña en 2001".
-Con el paso del tiempo, ¿cómo ve todo lo que le ha ocurrido?
"Miro hacia atrás y siento que he sido una privilegiada. Voy a cumplir 87 años y siento que estoy bien. Bien con mayúscula y signos de exclamación. Si tú me hablas de cambios, sí, ha habido cambios, pero no han sido abruptos. El que yo haya llegado a ser una cristiana, tratando de hacer el bien, es porque siento el amor de Dios. Nací en el seno de una familia fantástica. He tenido pasos buenos, medianos y malos; caídas, abandonos, rechazos. Pero todo me ha llevado a este momento en que me siento absolutamente realizada".
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