El "Niño" Guerrero y el chavismo
¿Está Diosdado entre los ahora "amigos" de Trump? Para nuestro país no es indiferente.
Después del decepcionante resultado de su incursión en Irán, Donald Trump ha vuelto a América Latina en busca de logros político-militares. Y si a principios de año asombró con la captura de Nicolás Maduro, ahora ha anunciado la muerte, también en Venezuela y a manos del Comando Sur de Estados Unidos, del líder del Tren de Aragua (TDA), Héctor "Niño" Guerrero. Son cuestionables los métodos del mandatario, pero resulta indiscutible el éxito que representa la eliminación del jefe máximo de una estructura criminal que ha sembrado el terror en nuestra región. Sin embargo, el hecho también plantea algunas complejas preguntas.
Desde luego, en el posteo en que Trump informó de la operación, no pasa desapercibida su mención a la coordinación con "nuestros amigos de Venezuela con quienes estamos estamos trabajando muy bien". Es un reconocimiento al gobierno de Delcy Rodríguez, pero también otra confirmación del poder que hoy ejerce EE.UU. sobre Caracas, donde la caída de Guerrero marca un hito significativo. Y es que hasta hace no mucho la relación entre el TDA y el chavismo abundaba en episodios oscuros, incluida la extraña fuga del "Niño", en 2023, de la cárcel de Tocorón, dominada por ese grupo criminal y desde donde él dirigía sus operaciones. Guerrero y otros líderes de la banda supuestamente lograron evadirse poco antes de que el gobierno de Nicolás Maduro llevara a cabo una publicitada intervención destinada a "retomar" el control del presidio. Para muchos, la huida ratificó todo lo que previamente se sabía respecto de la connivencia entre el Tren de Aragua y el régimen chavista. Desde esa perspectiva, la "coordinación" de EE.UU. con las actuales autoridades para dar muerte al líder criminal vendría a demostrar hasta dónde está dispuesta a llegar hoy Delcy en aras de asegurar su supervivencia política.
Visto desde Chile, sin embargo, el punto tiene un alcance particular. Nuestro país fue el escenario de lo que -todo indica- ha sido una de las más claras muestras del lazo entre el grupo de Aragua y los líderes chavistas: el secuestro y homicidio del teniente Ronald Ojeda. La evidencia acumulada por el Ministerio Público apunta a que esa acción fue perpetrada por miembros de dicha organización mandatados desde Venezuela por Guerrero y respondiendo este a un directo encargo del gobierno de Maduro. Podría esperarse que ahora, cuando las autoridades venezolanas parecen haber roto de modo definitivo con el TDA, se abriera la posibilidad de esclarecer completamente ese grave crimen. La gran interrogante, sin embargo, tiene un nombre: Diosdado Cabello. Según los testimonios que maneja la fiscalía, habría sido él quien pidió al "Niño" eliminar al exmilitar, pero hasta ahora Cabello sigue siendo ministro de ese gobierno venezolano que "tan bien" está trabajando con Washington. ¿Está Diosdado incluido entre quienes Trump hoy define como "nuestros amigos"? De la respuesta pueden depender la posibilidades de que efectivamente Chile logre hacer justicia en el caso Ojeda.