Uruguay no puede con Arabia Saudita y Bielsa se molesta: "Había que ganar"
Después de un discreto primer tiempo, donde quedó en desventaja tras una falla del meta Muslera, los celestes jugaron con más intensidad y lograron igualar vía Araújo. El 1-1 no dejó conforme al "Loco".
Poco tiempo había pasado del 1-1 con Arabia Saudita y Marcelo Bielsa, contrariado, mirando hacia el suelo, analizó el partido. "Un rival que debimos superar... Concedimos minutos en el primer tiempo que no indican que hayamos hecho las cosas bien. Este partido teníamos que ganarlo. En el segundo tiempo el duelo cambió, pero no sé si por los cambios u otros motivos. En el primer tiempo tuvimos escasa movilidad, en eso fallamos", expresó.
En pocos minutos, uno, dos, con suerte, el "Loco" graficó lo que había pasado en casi 100. Porque Uruguay no empezó bien. Arrancó errático, tibio, sin presión, sin el doblaje por las bandas que caracteriza a sus equipos. Sin el fuego que caracteriza a la Celeste y sin el sello de los equipos dirigidos por el trasandino.
Para peor, Federico Valverde fue aislado en la función de wing derecho, puesto que no le permitía entrar en juego.
Arabia Saudita aprovechó el contexto para llegar con peligro al arco de Fernando Muslera, quien estuvo bien en desviar al córner un remate de Abdulelah Alamri, pero nada de bien en el cabezazo de Mohamed Kanno que le permitió al mismo Alamri anotar el primer gol.
Recién ahí se activó Uruguay. Era hora ya. Lo hizo con un par de jugadas paradas, poca elaboración, aunque al menos mostraba un cambio de actitud. Pero necesitaba un revulsivo todavía mayor y este llegó tras el descanso. Bielsa metió dos cambios que cambiaron el look del equipo y el trámite se modificó radicalmente.
Fue otro partido. Uruguay presionó, adelantó líneas y Valverde entró en acción. Se armaron pequeñas sociedades por las orillas (Agustín Canobbio aportó movilidad por la derecha y Juan Sanabria pasó las veces que quiso por la izquierda) y fue, en resumen, una estructura más bielsista.
Pasaban los minutos y los asiáticos se metían cada vez más atrás. Defendía con línea de cinco (Mohammed Abu Alshamat retrocedió desde la zona de mediocampo) y los volantes colaboraban a pocos metros de distancia. Uruguay se fue creando ocasiones, pero el meta Mohammed Alowais estaba en una de esas tardes inspiradas, salvo en el rebote que dio previo al empate de Maximiliano Araújo.
Pese a la insistencia, a las situaciones generadas y al correcto ingreso de Nicolás de la Cruz, la historia no cambió.
"Una cosa es atacar y otra es convertir", resumió Bielsa, quien nunca ha podido ganar en una Copa del Mundo después de recibir el primer gol: con Argentina perdió frente a Inglaterra y empató con Suecia en 2002 y con Chile cayó ante España y Brasil en 2010.