Viernes, 19 de Junio de 2026

Flautistas de Hamelin

ColombiaEl Tiempo, Colombia 16 de junio de 2026


"Señor, ¿Cómo van sus cosas en Cuba?", le pregunté a un buen amigo que tengo en la isla y duramente me respondió: "Qué decirte hermano… apagones de 24 a 30 horas


"Señor, ¿Cómo van sus cosas en Cuba?", le pregunté a un buen amigo que tengo en la isla y duramente me respondió: "Qué decirte hermano… apagones de 24 a 30 horas. Muy fuerte, Camilo". A lo que solo atiné a responderle, "Qué locura, Qué dolor, Lo siento…". Este amigo, del cual me reservo su nombre, más jamás su existencia, lo conocí en Cuba en 2003, en un congreso internacional de cultura y desarrollo, donde presenté un documento sobre el gasto cultural en la región y tuve la oportunidad de ver de primera mano, la gentil y grata atención del gobierno cubano a sus invitados y después la verdad en las familias, la calle y lo que quedaba del mercado en este mágico país. Lo de Cuba es complejo y políticamente sensible, porque hay personas que defienden al gobierno autoritario del régimen y justifican su fracaso con por un "bloqueo" de los Estados Unidos, mientras otros los tíldan de comunistas, asesinos y dictadores. No pretendo entrar a este debate y menos siendo colombiano, porque Cuba inicialmente financió grupos armados y fomento sus ideologías, para ser después un importante elemento en diversos procesos de paz para nuestro futuro. Lo que si pretendo es ponerlo, a usted, que desprevenidamente lee esta columna, ante una situación: el costo de perder la libertad es tan grande, que acaba el alma humana. Un país que dio literatos, cantantes, músicos, deportistas, arquitectos, empresarios, médicos absolutamente maravillosos, hoy tienen el alma tan apagada que un ron y bolero no les sacan una sonrisa. Es como si la falta de energía no solo fuera eléctrica, sino del corazón. Estos "Flautistas de Hamelin" que encantan con su música, diversión, promesas y engaños a quienes humilde, inocente y confiadamente creen en las historias, ideales y sueños que les venden, donde hay un futuro con menor esfuerzo, abundancia y certezas, intercambian su apoyo, fidelidad y respaldo a la causa por libertad, desarrollo de sus capacidades y su alma misma, porque cuando dejas de ser tú, de hacer lo que te gusta, de luchar por ser mejor y desarrollar tus capacidades y solo te quedas esperando que te cumplan unas promesas románticas, el dolor se va metiendo en tu corazón, porque comprendes que dejaste de ser tú, cambiando tus sueños por los ideales de otros. Por años me he escrito con este amigo, en un limitado intercambio apostolar, donde he visto entre líneas algunos buenos momentos de fe y esperanza, donde me pedía información sobre gestión cultural porque quería llevar a realidad sus proyectos y ahora solo me puede decir que los apagones, son mucho más que la falta de energía, sino el despertar de un mal sueño de ideales y promesas que le quitaron la vida misma a la isla. Rara vez nos damos cuenta de cómo perdemos la libertad y el deseo real de ser mejores, por eso cuando estemos en el puesto de votación pensemos si queremos cumplir nuestros sueños o los de los flautistas.
Camilo Herrera Mora
Fundador de Raddar.
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