El Comercio, Perú
17 de junio de 2026
A salvo. Analistas destacan que el cese de hostilidades entre Irán y EE.UU. aleja del Perú la amenaza del desabastecimiento y ven con cautela el escenario geopolítico.
Estados Unidos e Irán buscan la paz en Medio Oriente, y el memorando de entendimiento suscrito por ambas naciones el pasado domingo es prueba de ello. Así lo entienden también los mercados, que respondieron con animación al inicio de esta semana, al hacer retroceder el precio del petróleo en casi 9%.Y es que el anuncio del acuerdo vigoriza la esperanza de una próxima reapertura ?total? del estrecho de Ormuz, vía marítima por donde transita el 20% del crudo y el gas del planeta.Se trata, efectivamente, de una iniciativa que produce ?un alivio planetario?, incluso para países como el Perú que ?no compran crudo en esa zona?, manifiesta Ramiro Escobar, internacionalista y profesor de la PUCP.El especialista advierte, sin embargo, que no debemos confiarnos porque quedan 60 días de negociaciones. ?Hay una mejoría y un respiro, pero no hay nada definitivo porque el problema en el medio es que Israel (el tercero en discordia) se muestra renuente a aceptar el acuerdo?, refiere Escobar.El sentimiento generalizado es, por lo pronto, de esperanza, como se refleja en la ?movilización de buques que empiezan a salir por el estrecho de Ormuz? con valiosas cargas que ?ayudarán a paliar el déficit de suministro global de crudo?, manifiesta Diego Díaz, socio de Macroconsult.?Caída lenta?A juicio de Díaz, lo que va a ocurrir en este contexto es que los precios del petróleo mantendrán una tendencia de caída lenta, hasta quedar estacionados en un nivel por encima de lo que había antes de la guerra.El especialista indica que se va a disipar la amenaza del desabastecimiento que pesaba sobre nuestro país debido a la merma de inventarios en Estados Unidos, nación que suministra la mayor parte del crudo, el diésel, las gasolinas y el GLP que importamos.?El principal riesgo para el Perú ?explica Díaz? es que la extensión del conflicto iba a llevarnos a un punto en donde ya no podríamos importar la totalidad de nuestras necesidades energéticas, al precio que fuera, y eso sí sería una verdadera catástrofe?.De hecho, agrega, la razón por la cual Estados Unidos se vio forzado a aceptar las condiciones impuestas por Irán es porque la ampliación de la guerra incrementaba el riesgo de una mayor disrupción en la oferta de hidrocarburos. Eso y el hecho de que Donald Trump ?estaba perdiendo muchísimos réditos políticos con la continuación del conflicto?, sobre todo, a la luz de las elecciones de medio término en Estados Unidos, anota Escobar.?Optimismo?El sector energético peruano mira con esperanza la ratificación del acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán, ante señales de desabastecimiento de combustibles al interior del país. Como medida excepcional (R.D. 093-2026-Minem/DGH), el Minem autorizó a productores y distribuidores a no mantener inventarios mínimos de ciertos combustibles líquidos en sus plantas, que crea una concentración crítica.Según el Minem, la situación se debe al cierre prolongado de puertos por condiciones climáticas adversas, restricciones en la refinería de Talara y retrasos en la descarga y traslado de combustibles.