"Miren como los dejaron solitos, váyanse si no quieren cobrar también", dijo uno de los presentes a la prensa; un adolescente fue abatido y su familia difiere con la versión de la Policía.
"Esto es barrio Borro, nosmataron a un menor" y "más vale que corran todos" fueron algunos de los gritos que se escuchó decir a un grupo jóvenes que se enfrentó a la Policía tras el fallecimiento de un adolescente de 16 años, que fue abatido durante un allanamiento este jueves. El operativo realizado antes del mediodía, desencadenó una ola de reacciones que fue repelida por los agentes con munición no letal.
Para las 13:00, la tensión entre los habitantes del barrio y la Policía parecía haber disminuido. Minutos antes, vecinos y allegados al fallecido se enfrentaron con los agentes. El padre del menor se paró ante los medios de comunicación y expresó que la versión que antes había brindado el Ministerio del Interior era falsa.
"Vinieron de mañana, Lo hicieron levantar a mi hijo, salió por el fondo y lo acribillaron como a una rata", dijo mientras se agarraba la cabeza. "Ni siquiera andaba robando", recalcó el hombre, quien aseguró que su hijo "se asustó y salió corriendo" cuando los policías entraron a su casa.
"Cuando miré por la ventana vi que lo cargaban como a una rata y lo tiraban muerto a la camioneta", concluyó. Tras ser consultado sobre la pistola que tenía su hijo aseguró que "sería de él" porque "en el barrio hay que andar armado porque están todos de vivos".
La versión de las autoridades, según la reconstrucción que pudo realizar El País, cuatro agentes ingresaron a la vivienda al momento del allanamiento, dos por el frente y dos por el fondo. Un grupo se encontró con los padres del menor, mientras que otro funcionario vio al adolescente intentando huir por una ventana con una pistola en la mano. Al quedar de frente, el joven habría apuntado, por lo que el policía realizó varios disparos. Cuando el Departamento de Homicidios y Policía Científica culminaron su trabajo en el lugar, los patrulleros comenzaron a retirarse y se reactivaron los enfrentamientos. El olor a la pólvora por los conflictos previos todavía permanecía en el ambiente, cuando los intercambios violentos se retomaron.
Agrupados en distintos sitos de una plaza ubicada en la intersección de las calles Horacio García Lagos y Dr. José Martirene, allegados al fallecido comenzaron a insultar a la Policía y a arrojar piedras de gran tamaño. Esto fue repelido por los agentes, que realizaron más de una decena de disparos con munición no letal. "Hay gurises chicos", gritó una mujer antes de insultar a los policías. Uno de ellos le pidió a un fotógrafo de El País que se moviera, ya que próximo a él estaban arrojando piedras. De inmediato, el agente apuntó hacia la zona en la que se encontraban los agresores, aunque en ese momento no disparó.
La escena pareció descontrolarse, cuando uno de los referentes del operativo dio la orden de volver "cada uno a su vehículo". Luego de minutos de enfrentamiento, los patrulleros, seguidos de dos blindados, abandonaron el lugar. Detrás, corrían más de dos decenas de adolescentes (en su mayoría menores de edad), arrojando piedras e insultando a la Policía.
"Corran, corran ahora", gritó uno de ellos. "Esto es barrio Borro, nos mataron a un menor", complementó otro.
Tras la retirada de la Policía, el grupo se dirigió a los trabajadores de la prensa y comenzó a proferir amenazas. "¿Qué filman si ya se fueron? ¿Quieren ustedes también?", dijo un joven mientras que otro ironizaba: "miren como los dejaron solitos, ahora les toca a ustedes".
Los allegados al joven abatido realizaron más tarde una quema de cubiertas en la misma zona, protestando nuevamente por la muerte del adolescente.
Operativo estuvo vinculado a balaceras recientes
El Ministerio del Interior informó sobre el mediodía que la investigación, dirigida por la Dirección de Inteligencia Policial y la Fiscalía de Flagrancia de 12do Turno, estuvo motivada por "hechos de disparos de arma de fuego registrados en el barrio".
"Las actuaciones fueron resultado de tareas de información, análisis e inteligencia policial, incluyendo el procesamiento de datos obtenidos mediante el sistema ShotSpotter, donde se identificaron cuatro viviendas de interés para la causa", indicaron desde la cartera en un comunicado.
En una de estas casas vivía el adolescente fallecido, quien se presume que participó en varios tiroteos y cometido otros delitos. Su familia rechazó esta versión.
En el allanamiento fueron encontradas tres armas (dos pistolas y un rifle) que serán periciadas.
El caso será analizado por la Fiscalía de Homicidios a cargo de Andrea Naupp, que analizará la evidencia para pedir una posible formalización. Las clave del caso será la cámara corporal del policía, que al momento del hecho estaba encendida.
Otras personas resultaron detenidas por su presunto vínculo con actividades delictivas y serán llevadas ante la Justicia en las próximas horas.