La resiliencia de Israel deja lecciones para Colombia
Israel enfrenta una compleja coyuntura geopolítica marcada por conflictos simultáneos con Hamás, Hezbollah e Irán, su economía ha mostrado una capacidad de resistencia que desafía los pronósticos tradicionales sobre los efectos de la guerra
Israel enfrenta una compleja coyuntura geopolítica marcada por conflictos simultáneos con Hamás, Hezbollah e Irán, su economía ha mostrado una capacidad de resistencia que desafía los pronósticos tradicionales sobre los efectos de la guerra. Para Adrian Filut, chief economic commentator de Calcalist, esa resiliencia tiene lecciones para Colombia. Destaca que el país tiene un enorme potencial productivo aún sin explotar y sostiene que una mayor cooperación con Israel en tecnología, innovación, agroindustria y defensa podría traducirse en más crecimiento, inversión y competitividad. Adrian Filut, chief economic commentator de Calcalist en Israel ¿Cómo ve la coyuntura geopolítica y económica de Israel y Medio Oriente? Estamos entrando en una guerra discontinua, con altos y bajos, pero en unos frentes bélicos claros: Hamás, Hezbollah e Irán. Sin embargo, la economía israelí ha reaccionado bien. Los primeros tres índices macroeconómicos que se revisan, que es la bolsa, la moneda y el CDS (Credit Default Swap), se han fortalecido. Este año ha sido la moneda más fuerte del mundo, se ha fortalecido al menos un 25%. La bolsa de valores de Tel Aviv ha subido muchísimo más. En materia del índice de riesgo país, antes de octubre estábamos en 60 puntos. Después del ataque del 7 de octubre de 2023 subió a 140 puntos, se disparó en horas. Ahora, cuando empiezan las negociaciones con los rehenes, la operación cambió la visión del mundo y de los inversionistas sobre Israel, y sus capacidades. ¿Cómo están los otros indicadores económicos? En los indicadores de largo plazo, este año recibimos una especie de estándar de cinco economistas alemanes que escribieron un informe sobre el precio de la guerra. Hacen un trabajo espectacular y llegan a la conclusión de que los países en guerra en el cuarto año pierden entre 10% y 13% del PIB y el nivel de inflación se dispara entre el 15% y 20%. Lo que vemos es que Israel no ha seguido ese patrón. La caída del PIB acumulada es de 4,5%. Los precios están totalmente controlados. Nosotros trabajamos con una franja de estabilidad del 1% al 3% anual, en este momento estamos en un 1,9%. Es decir que la inflación está controlada. De hecho, Israel acaba de bajar las tasas y el mes que viene va a volver a bajarlas. ¿A qué se debe ese comportamiento? Una de las razones es que Israel es independiente energéticamente, esto gracias al gas que se ha descubierto, desarrollado y se está sacando del agua. Eso le dio al país un buffer energético súper importante que lo separó del resto de los países que recibieron un shock inflacionario y que en este momento está amenazando en generar un espiral inflacionario. ¿Hubo o hay shocks
por la guerra? Lo que sí se perjudicó, por supuesto, es el gasto público. Las guerras son caras. Acá la deuda se disparó. La suerte de Israel fue que el gobierno anterior, pues desde el 2008, la deuda estaba en 75% del PIB, empezó a caer hasta el 2019 y llegó al 60%. En pandemia, sube a 70% en un año, porque los programas fueron muy extensos y bastante benevolentes con la población, especialmente con el sector privado. Y el gobierno anterior, en un año y medio, volvió a bajar la deuda del 70% al 60%. Esto le permitió a Israel entrar a este conflicto bélico con una deuda del 60%, lo que le dio un espacio de maniobra mucho más grande, que lo salvó bastante y fue sumamente importante. La caída del producto en Israel tuvo mucho más que ver con una crisis de oferta que de demanda. ¿Qué sectores han contribuido en ese comportamiento? Tenemos un récord en exportación de servicios de high-tech por US$6.000 millones por mes. Todo el desarrollo de defense-tech también influyó. Este año ya casi se llega a US$20.000 millones en exportación de defense-tech. La inversión extranjera sigue entrando, el capital también y toda la revolución de la IA, que en Israel está haciendo furor, pues el segundo país con más IA per cápita en el mundo después de Singapur y en inversiones, son el número uno del mundo. Hay inversión en Investigación y Desarrollo; Israel es el número uno del mundo. Pero nada es perfecto, porque hubo caída del PIB y un daño psicológico. ¿Qué se puede aprovechar? Estamos en un mundo en el que el conflicto geopolítico y geoeconómico es lo que va a marcar la economía. El reporte del Foro Económico Mundial estima cuáles son los riesgos más importantes para la economía mundial en el 2026 y un tercio de los encuestados dicen que son geoeconomía y geopolítica. Por eso cuanto más fuerte y más resiliencia haya, más acostumbrado se esté, es lo que salva en medio de estos conflictos. ¿Cómo se pueden complementar Colombia e Israel? En términos de relación económica, hay dos cosas que llaman la atención. La primera es que Israel exporta mucho más de lo que importa, es decir que Colombia tiene un espacio que no está aprovechando. Yo soy de los que pienso que es Israel quien no está aprovechando a Colombia. Ambos países pierden. La relación Colombia-Israel no está aprovechada. Hay mucho potencial. Incluso, por más que Petro tuvo un discurso antiisraelí, eso no afectó, porque en promedio el comercio entre los dos países se mantuvo muy similar. Colombia es un país agro agroproductor impresionante. Nosotros tenemos una tecnología que puede hacer a Colombia producir dos o tres veces más. Y también, Colombia está perdiendo por no aprovechar la tecnología de defensa de Israel.