Las fuerzas que empujan la caída del dólar y las fuerzas que pueden contrarrestarla
El mercado cambiario en Colombia consolidó una tendencia a la baja en el transcurso de junio, acumulando una pérdida de 218,62 pesos en la cotización de la moneda estadounidense
El mercado cambiario en Colombia consolidó una tendencia a la baja en el transcurso de junio, acumulando una pérdida de 218,62 pesos en la cotización de la moneda estadounidense. La divisa, que inició el año en un nivel de 3.757,08 pesos y el mes de junio en 3.678,15 pesos, se fijó en una Tasa Representativa del Mercado (TRM) de 3.459,53 pesos. Esta dinámica sitúa el precio del billete verde en niveles similares a los registrados el 26 de febrero de 2020, cuando se posicionaba en 3.424,22 pesos, registrando además el punto más bajo de la TRM de todo el año corriente el pasado miércoles 17 de junio con un valor de 3.427,07 pesos. Esta dinámica responde de manera directa a la combinación de factores de orden internacional, vinculados a la geopolítica y el mercado energético, y a variables del entorno local relacionadas con el calendario político e institucional del país. Al evaluar la trayectoria reciente, el comportamiento de la tasa de cambio durante las últimas dos semanas estuvo caracterizado por una marcada volatilidad en los mercados. Al inicio de junio el dólar ya había perdido 78,93 pesos respecto al arranque del año y tras la primera vuelta presidencial en Colombia, la divisa se ubicó en 3.678,15 pesos. En la primera semana del sexto mes los operadores asimilaron la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de los Estados Unidos, que reflejó presiones inflacionarias elevadas y generó una inicial cautela en la curva de rendimientos. En la segunda semana, el rumbo técnico del mercado se transformó de manera radical ante el anuncio oficial del cese de hostilidades en el Medio Oriente, que aceleró la apreciación de las monedas emergentes como el peso colombiano hacia la zona de los 3.400 pesos. Andrés Sánchez, asociado de divisas de Credicorp Capital, informó que mercados financieros internacionales finalizan esta semana bajo un entorno de cautela. Esto ocurrió luego de que los gobiernos de Estados Unidos e Irán pospusieran formalmente el inicio de las negociaciones pertinentes encaminadas a la suscripción de un acuerdo de paz. Fuerzas que hacen que caiga El comportamiento bajista de la moneda norteamericana estuvo determinado por anuncios de índole estructural en el plano internacional. De acuerdo con Juan David Ballén, director de Economía y Mercado de Aval Asset Management, "el sesgo para el dólar es principalmente bajista en Colombia, porque un eventual acuerdo de paz en Medio Oriente reduciría la demanda global por activos refugio, entre ellos el dólar". Adicionalmente, esta concertación entre las administraciones de Estados Unidos e Irán, que contempla la reapertura progresiva del estrecho de Ormuz, un corredor estratégico para el tránsito de crudo, impacta directamente los indicadores globales. Según detalló Ballén, el tratado "contribuiría a moderar las presiones inflacionarias a través de menores precios de la energía, disminuyendo la probabilidad de que la Reserva Federal deba mantener una postura monetaria más restrictiva". Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia de Alianza Valores y Fiduciaria, señaló que el comportamiento del peso colombiano también tiene un fuerte respaldo en el mercado de materias primas. Campos argumentó que más del 70 por ciento de la caída del dólar durante el año se explica por el petróleo. El especialista detalló que, junto con Colombia, las monedas más fuertes del mundo este año pertenecen a países exportadores de crudo, incluyendo al real brasileño, la corona noruega y el rublo ruso. De este modo, la cotización de los hidrocarburos actúa como un soporte que, mientras permanezca sobre los niveles actuales, continuará favoreciendo la apreciación de la divisa nacional. En el plano local, la tasa de cambio se vio influenciada por el desarrollo de la agenda electoral de cara a la segunda vuelta presidencial entre el candidato Abelardo de la Espriella y el senador Iván Cepeda. Desde la perspectiva de Aval Asset Management, "un eventual triunfo de Abelardo de la Espriella, acompañado de una recuperación de la confianza inversionista, podría favorecer mayores flujos de capital hacia Colombia". Ballén precisó que "el elevado nivel de la tasa de interés del Banco de la República, que mantiene atractivo el diferencial de tasas frente a economías desarrolladas, favorecería una apreciación adicional del peso colombiano", permitiendo que el indicador mantenga su convicción por debajo de la barrera de los 3.500 pesos. Un escenario que pronostican se extendería por lo que restaría del año. Este cambio de tendencia a nivel local responde principalmente a la modificación en el apetito de los inversionistas internacionales por los activos colombianos. Según el equipo económico de Davibank, este comportamiento se desató tras los resultados de la primera vuelta presidencial, en la que liderazgo lo obtuvo el candidato de derecha. A partir de ese momento, se observó un mayor interés de los inversionistas, especialmente extranjeros, por aumentar sus posiciones en el mercado de títulos de deuda pública (TES). La entidad recordó que este mercado operó previamente bajo un nivel importante de estrés, con tasas que llegaron a ubicarse cerca del 15 por ciento, pero durante este mes se registró una recuperación significativa del apetito por financiar al país, situando dichas tasas más cerca del 12,5 por ciento según las últimas observaciones. Adicionalmente, el equipo de Davibank destacó que estas inversiones se han realizado, en gran medida, sin coberturas cambiarias, lo que implicó una entrada directa de dólares a la economía colombiana que contribuyó a que la tasa de cambio alcanzara niveles que no se observaban desde comienzos de 2021. Lo que pueden frenar la caída Pese al escenario de valorización de las monedas de mercados emergentes, existen variables macroeconómicas que actúan en dirección opuesta y limitan el ritmo de caída de la tasa de cambio. Los datos oficiales del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos correspondientes a mayo revelaron que la inflación anual se aceleró hasta alcanzar un 4,2 %, el registro más alto desde abril de 2023. Felipe Campos señaló que la firmeza global del dólar representa una fuerza alcista latente y a vigilar de cerca, motivada tanto por el choque de inflación en Estados Unidos como por la incertidumbre natural ante el nuevo liderazgo de la Fed. En las materias primas, si el valor del petróleo experimenta un retroceso y perfora la barrera de los 70 dólares por barril, las fuerzas que hoy sostienen la revaluación del peso perderán vigencia de inmediato, convirtiéndose en un factor de presión al alza. Los análisis coinciden en que el escenario de mayor riesgo y volatilidad se presentaría en caso de que las expectativas electorales pro-mercado no se materialicen. En un contexto donde se consolide en Colombia una opción de política económica heterodoxa que no priorice la estabilidad macroeconómica ni las garantías a la inversión, la devaluación local tenderá a ser de rápida ejecución. Según las proyecciones de Alianza Valores, sustentadas en los patrones históricos observados en elecciones previas del país y en eventos políticos similares de la región (como los procesos de Gabriel Boric en Chile, Claudia Sheinbaum en México o Gustavo Petro en la pasada contienda colombiana), la cotización del dólar revertiría su tendencia de forma drástica, experimentando presiones que elevarían el precio del billete verde hacia niveles de 3.800 o 4.000 pesos en el curso de las semanas posteriores. Al analizar hasta cuándo pueden mantenerse estas dinámicas, las lecturas sectoriales introducen márgenes diferenciados según el desenlace del domingo. Campos precisó que la fuerza ligada a la expectativa electoral "tiene el tiempo contado" y concluirá inmediatamente después de que se conozcan los resultados de los comicios. Si los escrutinios confirman el cambio pro-mercado, la divisa nacional experimentará un impulso inicial que podría llevar la cotización a niveles de 3.400 o 3.300 pesos. Sin embargo, el analista de Alianza Valores advirtió que el rango entre los 3.300 y los 3.400 pesos actuará como un piso técnico muy difícil de romper durante el resto del año, debido a que el cambio político ya se encuentra en gran parte incorporado por los agentes. Un quiebre de dicho nivel solo sería viable de cara al próximo año. Desde Davibank, se espera que los mercados confirmen o corrijan la lectura positiva surgida tras la primera vuelta una vez se consolide el resultado de la segunda vuelta presidencial. A partir de ese momento, es probable que la tasa de cambio empiece a reflejar un análisis más profundo de las señales que entregue el próximo mandatario, especialmente en temas como el nombramiento de ministros y la definición de políticas orientadas a la definición de finanzas públicas, crecimiento económico y la gestión de desafíos sectoriales en seguridad, energía y salud. En el corto plazo, la entidad bancaria estima que la tasa de cambio podría estabilizarse y entrar en una fase de espera mientras el mercado recibe mayores definiciones del nuevo gobierno. Laura Lesmes - Economía