Lunes, 22 de Junio de 2026

Robos de medidores de agua se duplican en dos años: Sanitarias ponen fin a aparatos de cobre y bronce

ChileEl Mercurio, Chile 22 de junio de 2026

Respecto de 2019, previo a la pandemia, los delitos casi se han quintuplicado. Las sanitarias reconocen que están instalando marcadores de materiales "menos apetecidos" por los ladrones.

En Chile existen poco más de seis millones de medidores de agua potable y una parte relevante de estos incorporan cobre y bronce, metales apetecidos por delincuentes que roban estos aparatos desde los domicilios. Ello, para luego venderlos por kilo o como chatarra para obtener dinero, algo similar a lo que ocurre con la sustracción de cables o infraestructura de otros servicios públicos como la energía eléctrica o las telecomunicaciones.
Entre 2023 y 2025, la cantidad de robos de medidores se duplicó, pasando de 4.265 a 8.256 unidades, según cifras de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS). Si el último dato se compara con el de 2019, previo a la pandemia, los delitos casi se han quintuplicado. (Ver infografía).
Este aumento preocupa a la autoridad sectorial y a las empresas sanitarias por los problemas que esto genera a los clientes y por las pérdidas de agua tras el daño a las conexiones. Esto, pese a que la cantidad de unidades sustraídas representa menos del 1% de los artefactos a nivel nacional.
Medidas: Adiós al metal
"Se trata de un delito que genera un gran daño a las familias afectadas, que ven interrumpidas sus rutinas, además se pueden provocar pérdidas de agua, un recurso cada vez más escaso, por lo que es importante una respuesta urgente y coordinada", señaló la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Sanitarios (Andess).
La SISS comentó que la comercialización de medidores robados se relaciona con el "tráfico de metales en mercados informales, más que con la finalidad propia de estos artefactos, que es la medición de los consumos de agua. Este tipo de ilícitos afecta principalmente a medidores de mayor antigüedad, debido al valor comercial del bronce".
El organismo añadió que a raíz de recientes instrucciones a las sanitarias -donde menciona la medición digital con telelectura-, las firmas están promoviendo la instalación de medidores con nuevas tecnologías, "lo que estimamos contribuirá a disminuir la ocurrencia de estos ilícitos".
Aguas Andinas -que posee más de 2,2 millones de clientes en la Región Metropolitana- indicó que estos eventos generan molestia a las familias e importantes pérdidas de agua, de alrededor de 1,5 metros cúbicos por hora, aunque precisó que el costo no es asumido por los afectados. La sanitaria añadió que está en un proceso de recambio de medidores "de forma preventiva y correctiva, utilizando materiales que sean menos apetecidos en este tipo de delitos".
Los clientes de Essbio, que atiende a las regiones de O'Higgins, Ñuble y Biobío, han sufrido 3.849 robos de medidores en los últimos tres años. En el caso de Nuevosur, que opera en el Maule, la cifra asciende a 1.676 aparatos. Los delitos se concentran en las grandes ciudades como Rancagua, Concepción, Coronel, Talcahuano, Chillán, Los Ángeles, Talca y Curicó.
Ambas compañías desplegaron "un plan de instalación progresiva de medidores de material composite, reemplazando los aparatos con partes de cobre, lo que reduce el riesgo de robo", afirmaron.
Las sanitarias Esval y Aguas del Valle, de las regiones de Valparaíso y Coquimbo, respectivamente, reconocieron que entre 2023 y 2025, los robos de medidores subieron 20% y 80%, en cada caso. También afirmaron que están "migrando de forma progresiva" a marcadores fabricados con composite. Aseguraron que este material "es más resistente, no sufre por la corrosión y tiene menor valor de reventa, dado que no contiene bronce ni cobre, disminuyendo el interés delictual".
En el norte del país, la sanitaria Aguas Antofagasta aseguró que el robo de medidores "es marginal" entre sus 193 mil clientes. Esto debido, entre otros, a que 65% de sus medidores son digitales y su "materialidad no resulta atractiva para una posible venta como lo que ocurre con los de bronce". Añadió que en las comunas de Mejillones, Taltal, Calama y Tocopilla todos los aparatos son digitales.
De todos modos, en Antofagasta, uno de los delitos que afectan al sector es la sustracción de tapas metálicas de alcantarilla.
Responsabilidad y costos
La SISS señaló que "es responsabilidad del prestador la mantención y reposición del parque de medidores en uso, sin perjuicio del deber de buen uso y vigilancia que le corresponde a cada usuario sobre su medidor y el nicho que lo guarnece". Por ello, las sanitarias recomiendan mantener los medidores dentro del domicilio y que las protecciones o rejas para cuidarlos permitan su lectura.
Aguas Andinas indicó que la reposición de un medidor de 15 mm -el más común- tiene un valor de $21.900. Si el robo afectó a infraestructura como llaves de paso y cañerías, el costo puede ascender a $83.200. Agregó que el cliente puede pagar esto a través de cuotas sin interés en el estado mensual de la cuenta.
En Esval y Aguas del Valle explicaron que tras la emergencia derivada del delito, el proceso de instalación de un nuevo medidor "puede tomar entre tres y cinco días".
Essbio y Nuevosur agregaron que los clientes pueden coordinar el pago de la reposición del medidor en hasta 24 cuotas.
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