Leandro García Morales forjó un equipo que tuvo una clara identidad, se sobrepuso a las lesiones y dio la vuelta con apenas ocho derrotas en toda la temporada.
Peñarol volvió a lo más alto del básquetbol uruguayo. Obtuvo su primera LUB y alzó su séptima liga a nivel local, en base a una temporada súper dominante. Fue un campeón sin objeción alguna, perdió apenas seis partidos en fase regular y dos en todo su trayecto en playoffs. Tuvo cara a cara en las finales al único equipo que pudo vencerlo más de una vez en la temporada y salvo un bache en los juegos 3 y 4 de la serie, fue el absoluto dominador, controlando a su rival desde el alto tono defensivo que impuso durante toda la temporada, con un equipo que construyó Leandro García Morales en su primera experiencia como DT desde el inicio de una temporada y aprobó con una excelente nota. La defensa siempre la tuvo como bandera y más allá de tener un equipo súper talentoso para dañar en el cinco contra cinco, el alto ritmo fue algo que identificó al Mirasol.
La noche señalada no fue la excepción y quizás tuvo de sus mejores expresiones en la temporada, fue un equipo que consiguió 22 puntos de contraataque, tuvo a seis jugadores anotando arriba del doble dígito de puntos y cerró la temporada con un gran 11/28 en triples repartidos en seis manos diferentes.
Este último rubro fue clave en la serie, cuando Aguada parecía encontrar su solución cerrado sobre su pintura, la llegada de Joaquín Rodríguez y la vuelta de Santiago Vescovi le dieron a García Morales dos manos importantes para abrir la cancha y que al equipo se le haga todo más fácil. Los jugadores de la selección aportaron además de su tremendo talento ofensivo, lectura de juego y una alta intensidad defensiva. Pero además de muy buenos talentos ofensivos, un equipo campeón se construye también en base a jugadores de rol y claro que Peñarol los tuvo. Martín Rojas dio una batalla titánica, fue el alma defensiva del equipo y en la noche señalada realmente todos dieron un paso adelante. Desde los ingresos de Nicolás Lema y Santiago Calimares, la potencia de Nicola Pomoli, los tiros abiertos de Emiliano Serres, hasta otra gran noche de Skyler Hogan, que abrió las finales con 33 puntos y las cerró con 28, dándole además a su equipo un 3/5 clave, siendo otra vez uno de los factores X del Mirasol.
Para García Morales la temporada no solo fue un desafío cumplido por lo bien que jugó su equipo, sino además por todo lo que tuvo que reestructurar a lo largo de la temporada, con reemplazos de extranjeros obligados, cambios de estructura y encima en el momento cúlmine de la temporada sufrió lesiones de tres piezas claves.
En Norris Cole encontró el reemplazo a la generación de Santiago Vescovi, pero perdió al primero. Joaquín Rodríguez le dio un cambio de estructura que terminó siendo muy importante para la serie. Y también hoy queda atrás en el tiempo, pero Peñarol también tuvo el desafío de reemplazar un jugador determinante como Andrés Ibargüen y Gabriel Jaú entró bárbaro al esquema. Salud Peñarol, celebre un título merecido, uno de los equipos más dominantes del último tiempo, pero además el básquetbol recuperó un gigante, con una hinchada multitudinaria atrás que copó el Antel Arena y se hizo sentir.
Santiago Vescovi: la sellada de Peñarol
El Carbonero hizo una apuesta fuerte por un jugador de nivel europeo y que decidió venir al país para estar más cerca de sus seres queridos. "Se hace duro estar lejos de la familia por tantos años, más que nada siendo chico. Por suerte está dando sus frutos estar cerca de la familia, el haber venido a jugar a un equipo como Peñarol y ahora toca seguir", contó el base a Ovación tras la consagración. El oriundo de Bohemios definió la liga como "más física" y dijo que tiene "otro picante que no tienen otras ligas del mundo". Además agradeció a Peñarol por haberlo traído y a la gente que "disfrutó muchísimo".
"El grupo que tenemos es incomparable, tenemos muy buena química entre los jugadores, con los extranjeros que han venido", expresó el formado en Tennessee respecto a las claves del equipo campeón. Resaltó que son todos "muy unidos" y expresó que eso ayudó en los "momentos de incertidumbre y cambios". https://x.com/ovacionuy/status/2069265756852740264Vescovi también habló de los momentos luego de la fractura de pómulo que sufrió en la serie frente a Defensor Sporting que parecía dejarlo afuera de la temporada: "Fue un accidente del deporte. En el momento fue horrible, darme cuenta que tenía fractura, que me iba a tener que operar y que iba a estar tiempo afuera, si bien no se me cayó el mundo porque me lo tomé con bastante calma, tengo el apoyo de mi familia, eso estuvo buenísimo. Pero fue un bajón de pensar que se había acabado la Liga, que me iba a tener que tocar apoyar desde otro lado. Pero a medida que fueron pasando los días se fue abriendo la ventana de poder jugar, me empezó a picar el bichito de competidor, de querer estar ahí afuera con mis compañeros, por suerte se pudo dar y pudimos coronar de esta forma".