La tarea invisible 2026-2030: Mindset
Lue Araújo
Hace años, durante el secuestro de mi papá, ocurrió una conversación que no he podido olvidar
Lue Araújo
Hace años, durante el secuestro de mi papá, ocurrió una conversación que no he podido olvidar. Uno de los guerrilleros que lo custodiaba rompió las reglas y empezó a hablar con él. Era muy joven. En esa conversación le confesó que tenía un sueño: quería ser médico. Mi papá le preguntó por qué no había estudiado medicina. La respuesta fue inmediata: "Porque la oligarquía no me lo permitió". He pensado muchas veces en esa frase. Contiene una manera de interpretar la vida que se vio en las elecciones. En una sola frase, aquel guerrillero había explicado toda su realidad pero a través de la acción de otros. El protagonista de su historia no era él. Era alguien más. (Y, lo más peligroso: a ese otro "había que destruirlo".) Tenemos presidente y vicepresidente electos. Ahora vendrán debates sobre economía, seguridad, impuestos, empleo e inversión. Muy importantes, pero creo que existe otra tarea para el nuevo gobierno, y para cada uno de nosotros: el mindset crea la identidad que una sociedad adopta sobre sí misma. Tony Robbins lleva décadas enseñando una idea poderosa. Los seres humanos tomamos tres decisiones constantemente: dónde ponemos nuestra atención, qué significado le damos a lo que observamos y cómo actuamos a partir de ese significado. Foco. Interpretación. Acción. Esta secuencia, repetidas por años, termina produciendo los resultados de una vida. Apliquemos ese modelo para entender el país. Las sociedades deciden dónde ponen su atención. Cuando el foco está únicamente en las heridas, frustraciones y desigualdades, se corre el riesgo de construir una identidad alrededor de ellas. Un gobierno mediocre ayuda a que la sociedad interprete que es víctima de fuerzas externas. La acción siempre sigue al significado. Si una persona cree que tiene capacidad de influir sobre su futuro, buscará caminos. Aprenderá nuevas habilidades. Emprenderá. Invertirá. Se levantará después de una derrota. Si concluye que otros controlan su vida, su energía se desplazará hacia la queja, el resentimiento, la resignación, la envidia y en casos extremos, su destrucción. Durante años he trabajado con personas que quieren superar su límite invisible. Algunos comenzaron con ventajas y otros comenzaron prácticamente desde cero. Quienes construyen una vida extraordinaria suspenden todo argumento a favor de su incapacidad. Conocen los obstáculos, pero entienden que su atención está mejor invertida en desarrollar capacidad que en culpar a otros o en acumular excusas. Por eso creo que enfrentamos la responsabilidad de definir dónde ponemos nuestra atención como país. No sugiero que ignoremos los problemas. Colombia tiene desafíos enormes. Pero existe una diferencia profunda entre reconocer un problema y construir una identidad alrededor de él. Las sociedades más prósperas entendieron esa diferencia. Progresaron porque desarrollaron una cultura orientada hacia la capacidad, la creación y la posibilidad. Enseñaron a sus ciudadanos a enfocarse en lo que podían construir, no únicamente en aquello que les faltaba. Ahí aparece la verdadera tarea invisible: ayudar a millones de colombianos a recuperar la convicción de que pueden aprender, crecer, emprender y crear más valor del que existe hoy. De que sus circunstancias influyen, pero no determinan. La tarea invisible de los próximos cuatro años es cambiar el mindset con el que muchos interpretan su realidad. Crear condiciones para progresar, sí, pero también fortalecer la convicción de que cada uno tiene agencia y es el protagonista y responsable de su futuro.
Fundador Boost Your Mind.