Miércoles, 24 de Junio de 2026

Talleres Don Bosco reunió a empresas, Estado y educación para debatir el talento técnico del futuro

UruguayEl País, Uruguay 24 de junio de 2026

La institución, con más de 130 años de trayectoria, impulsó el conversatorio "Electrificar el futuro", un espacio de diálogo sobre los desafíos de la industria, la movilidad eléctrica y la educación técnica en Uruguay.

La transformación energética de Uruguay suele medirse en cifras: más del 90% de la electricidad consumida en el país proviene de fuentes renovables. Sin embargo, detrás de ese proceso aparece un desafío menos visible, pero igual de importante: formar a las personas que deberán trabajar en una economía cada vez más electrificada. Ese fue el eje central de "Electrificar el futuro", conversatorio organizado por Talleres Don Bosco que reunió a representantes de empresas, organismos públicos e instituciones educativas para reflexionar sobre el vínculo entre tecnología, industria y formación técnica.

La actividad se desarrolló en la sede de Talleres Don Bosco y contó con la participación de referentes del Ministerio de Industria, Energía y Minería (Miem), Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), Universidad Tecnológica (Utec), Cámara de Industrias del Uruguay, así como representantes de ABB, Cutcsa y Andritz, entre otros actores vinculados al sector productivo.

Durante el encuentro se abordaron temas como las políticas energéticas nacionales, la movilidad eléctrica, la automatización industrial, los perfiles técnicos que demandará el mercado laboral en los próximos años y la articulación entre la educación técnica y la industria.


Para el padre Sebastián Ferreyra, director de Talleres Don Bosco, el objetivo de este tipo de instancias es convertir a la institución en un espacio permanente de intercambio. "La idea es generar conversatorios para atraer distintas voces sobre temáticas de actualidad que además nos proyectan hacia el futuro", señaló.

Según explicó, la electrificación no puede entenderse únicamente como un cambio tecnológico. "La transformación energética es además una transformación educativa, social y del trabajo. Por eso pensamos este conversatorio como una oportunidad para dialogar entre quienes diseñan políticas públicas, quienes forman y quienes generan empleo", afirmó.

Uno de los conceptos que atravesó la jornada fue la necesidad de reducir la distancia entre las competencias que requieren las empresas y la formación que reciben los futuros trabajadores.

Las discusiones del conversatorio también permitieron poner sobre la mesa algunos de los cambios que ya están impactando en el mercado laboral. Uno de ellos es el avance de la electromovilidad, que exige nuevas competencias para mecánicos, personal de talleres, servicios de emergencia y especialistas en baterías.


En ese contexto, Talleres Don Bosco viene desarrollando acciones concretas de formación. Su curso corto de electromovilidad ya capacitó a más de 200 mecánicos y cuenta con el reconocimiento del Ministerio de Industria, Energía y Minería.

Desde el Ministerio de Industria se destacó que la demanda de personal capacitado continuará creciendo en los próximos años, mientras que desde Inefop se remarcó la importancia de fortalecer la oferta formativa a través del Centro de Formación para la Movilidad y las Energías Renovables.

El director de Talleres Don Bosco sostuvo que la educación técnico-profesional solo tiene sentido cuando mantiene una relación constante con el mundo productivo. "Sin diálogo con la empresa, con la industria y con los movimientos que necesita el país, la educación técnica pierde sentido. Estaríamos enseñando cosas que ya no dialogan con la realidad", expresó.

Esa conexión con el mercado laboral se refleja en uno de los principales indicadores de la institución: una alta inserción laboral entre sus egresados. Para el director, ese resultado es consecuencia de una tradición de actualización permanente y de escucha activa hacia las necesidades de la industria.

Formar para trabajar, innovar y emprender

Además de destacar las oportunidades de empleo que genera la formación técnica, el padre Ferreyra remarcó que muchos estudiantes encuentran también un camino vinculado a la innovación y el emprendedurismo.

"Muchos se insertan en el mercado laboral y otros emprenden. Hay alumnos que comenzaron desde oficios tradicionales y luego innovaron, desarrollaron proyectos propios y encontraron nuevas oportunidades gracias a las herramientas adquiridas durante su formación", explicó.

Para el director, esa capacidad de transformación es uno de los principales valores de Talleres Don Bosco. "Descubrí una obra con una enorme capacidad para transformar la vida de los jóvenes, ofreciéndoles procesos educativos que les permiten desarrollarse, trabajar y construir un proyecto de vida", afirmó.

Más allá de los temas técnicos, el conversatorio dejó un mensaje compartido entre los participantes: la formación del talento que necesitará el Uruguay de las próximas décadas requiere trabajo conjunto.

En ese sentido, el padre Ferreyra destacó que la institución no busca únicamente aportar su experiencia, sino también aprender de quienes integran el ecosistema educativo y productivo. "Hoy el rol educativo tiene mucho que ver con saber escuchar y favorecer el diálogo, el intercambio y la construcción colectiva", sostuvo.

Con más de 130 años de historia, Talleres Don Bosco reafirmó así una línea de trabajo que combina formación técnica, innovación y cercanía con el mundo laboral. Una apuesta que, en tiempos de transición energética y transformación tecnológica, busca contribuir a que el país cuente con los profesionales que demandará el futuro.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela