Tamagotchis, consolas antiguas, CDs y vinilos: la tecnología "retro" se vuelve tendencia entre los sub-30
En las tiendas de estos artículos reconocen que los miembros de la generación Z son sus mejores compradores. "No me gusta que todo tenga que ser tan rápido," dice un joven de 23 años sobre los videojuegos actuales.
Simón Valenzuela tiene 23 años, y aunque su generación no conoció los CD, él los compra para escuchar música. Para entretenerse, recurre a videojuegos antiguos como Pokémon Silver, The World Ends with You y Rythm Heaven Megamix (1999, 2007 y 2015, respectivamente).
Sabe que estos juegos no tienen la rapidez de los actuales, pero dice que le cansa que "ahora la tecnología intente acaparar tu atención todo el tiempo".
Sus amigos le dicen que es "choro" que use implementos de otras décadas, pero no todos comparten sus gustos: "Cuando saco mi radio para poner música en las juntas en mi casa me dicen: 'Ahí llegó la profe de inglés'".
Pero Simón Valenzuela no está solo.
Matías Ponce, dueño de Las Reliquias del Eme, local ubicado en el Persa Bio-Bio, asegura que son precisamente los integrantes de la generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) quienes más buscan cámaras análogas, radios, grabadoras, tamagotchis y otros dispositivos de décadas pasadas. "La mayoría de la gente que me compra es joven, bajo los treinta años, porque es coleccionista o porque ve a influencers que los usan y piensa que es cool (...). Es una moda", comenta.
Similar opina Javier Gallardo, dueño de Retro Gamers Store, quien asevera que "cada vez más personas jóvenes adquieren videojuegos, consolas antiguas, arcades y artefactos retro". A su juicio, este interés puede estar relacionado con "la búsqueda de lo simple y del diseño minimalista".
Por su parte, para Cristian Oliva, dueño de New Retro Gamers, "muchos clientes jóvenes, especialmente entre los 18 y 25 años, se interesan por este tipo de videojuegos porque buscan una experiencia diferente. (...) Vivimos en una época donde estamos constantemente conectados a redes sociales y juegos online , por lo que para muchos el mundo retro representa una forma de desconectarse y disfrutar videojuegos más simples". Y agrega: "Varios buscan títulos que nunca tuvieron la oportunidad de jugar cuando salieron originalmente".
Así le ocurre a Valenzuela: lleva su Nintendo 3DS -una consola lanzada en 2011 y hoy descontinuada- a todas partes porque le gusta jugar "juegos simples, que no acaparen tanta atención". "No me gusta que todo tenga que ser tan rápido", afirma.
Además de esta pequeña consola que cabe en el bolsillo, tiene una radio en la que escucha su colección de CD. "Cuando me gusta mucho un álbum, me gusta tenerlo (...). El hecho de tener que poner un CD y escucharlo de principio a fin, como el autor lo hizo para que se escuchara, hace que se le dé otra apreciación", explica.
Dominga Chamorro, de 22 años, coincide con esa visión: "Nuestra generación busca desconectarse un poco de los celulares, entonces sirve tener algo solo para escuchar música".
Y agrega: "Es muy reconfortante saber que la música que te gusta puede ser tuya. Y que, si algo en los derechos o en las plataformas cambia, sigue siendo tuya".
Ella tiene una colección de diversos artículos hoy considerados retro, como dos cámaras análogas, tres iPods, dos discman , un tornamesa, 103 vinilos y 29 CD. Algunos objetos los ha heredado y otros los ha comprado por su cuenta. "Todo comenzó cuando hace como cinco años encontré un iPod en el cajón de mi mamá. Le cambié la batería, el disco duro y digitalicé los CD con un tutorial en YouTube".
Respecto a la opinión de sus pares en edad sobre su interés por la tecnología retro, ella dice: "Estamos todos de acuerdo de que es cool ".
Unir generaciones
Jairo Contreras, dueño de Viti Vinyl, ubicado en barrio Italia, cree que la razón por la que tantos jóvenes compran vinilos tiene relación con la influencia de sus padres. "Hay niños chicos que vienen y se saben todos los nombres de las bandas, y eso es lo que piden para los cumpleaños y fechas importantes (...). Es algo que los papás les inculcan", asegura.
Según Patricio Velasco, profesor asistente del Instituto de Sociología de la UC, esta práctica "eventualmente puede tener la intención de generar vínculos intergeneracionales", pero también "es crítica a la hiperconectividad". "Muchas veces buscan tener un aparato que les permita cumplir una tarea (...) y que no sea un aparato que los interpele, sino que ellos puedan interpelar al aparato", señala. De todas formas, plantea que no se trata de tecnologías que se "reemplacen": "La persona que escucha vinilos también escucha Spotify".
"Quizás estamos en un contexto en el cual la instantaneidad, que fue durante mucho tiempo buscada y vista como deseable, a lo mejor ya no tiene necesariamente la misma valoración que tenía antes (...). Uno solía darle mayor valía o importancia a cada uno de los momentos del proceso, como revelar un rollo, esperar las fotos o cambiar un casete", afirma Velasco.