En la previa de los duelos claves ante Argentina y Cuba por las Clasificatorias al Mundial de Qatar 2027, el entrenador de la selección destacó el ambiente y el "esfuerzo" de los jugadores por estar.
Uruguay apronta una ventana clave por las Clasificatorias al Mundial de Qatar 2027, donde jugará frente a una Argentina con todo su potencial y Cuba en el Antel Arena. En la previa Ovación dialogó con el entrenador, Gerardo Jauri, que destacó el ambiente, el sentido de pertenencia de los jugadores y se animó a soñar con objetivos grandes. El entrenador que preparó hasta el viernes el equipo en el Guruyú Waston y que ahora seguirá los entrenamientos en el predio del ex Cilindro Municipal habló de como se debe jugar el partido frente a la albiceleste y resaltó la importancia de generar un "feeling" con la gente y dejó una frase de Eduardo Galeano para invitarse a soñar.
¿Cómo se encara la ventana sabiendo que tenés jugadores que llegan cargados en el final de sus temporada y otros que terminaron hace un tiempo y precisan rodaje?
Las ventanas son diferentes entre sí por el momento que caen. Hay una disparidad en cuanto a las cargas que traen, hay compañeros que terminaron hace pocos días de jugar finales muy duras, otros que terminaron la actividad hace un mes y medio. Pero con la alegría de juntarnos nuevamente, de sentir ese ambiente que los jugadores ponen, ellos hacen un esfuerzo por estar, que nosotros se los reconocemos, también traducen la felicidad de seguir caminando juntos en este camino que es largo. Nos faltan dos tercios de la eliminatoria, ocho partidos y cada uno es muy importante, el que viene muy duro (Argentina), pero vamos a ir a buscarlo. Argentina viene con un plantel con más calidad que al que le ganaron en Buenos Aires.
Cada ventana es distinta por tu potencial y el del rival. Todo hace prever que Argentina esté prácticamente completa, lo que lo hace un equipo bueno, durísimo, desde lo conceptual, desde las individualidades. Pero pienso que tenemos que seguir manejando esa idea de ir al partido a buscarlo, a proponer. Después la cancha nos ubica, nos dirá si acertamos en el planteamiento.
¿Qué significa que Bruno Fitipaldo venga desde tan lejos a acompañar, más allá de si juega o no?
Esa decisión de él, esa actitud, lo dice todo. Para nosotros y en lo grupal es muy importante. En este momento que está en una recuperación de una lesión rebelde, venga a completarla acá y nos esté acompañando. Eso también es una señal hacia adentro y afuera de cómo se siente a la selección.
Dentro de una preselección larga se suma Lucas Rodríguez, ¿cómo lo viste tras la temporada en Brasil?
Es el único jugador de los 17 que es convocado por primera vez, por mérito propio está acá. A pesar de sus 18 años, ya lleva dos temporadas muy asentado en la liga brasileña, tiene una participación muy importante. La alegría de tener a otro jugador de 18 años, que sigan apareciendo jugadores de categoría, con presente y futuro. Hace un mix muy interesante porque vos tenés tres jugadores por encima de 30 años, pero casi tres por debajo de los 20, y una franja de jugadores entre ellos que es la flor innata del basquetbolista. ¿Cómo se baja a tierra la ilusión sabiendo que se viene la parte más dura de las Clasificatorias?
Tenemos una ilusión y un desafío, hace 40 años que Uruguay no participa en un Mundial, sabemos que es durísimo. La ilusión tenemos que alimentarla con acciones diarias, que hasta ahora han ido fluyendo, en victorias. Pero, sabiendo desde la humildad y parados con los pies en la tierra, que vamos a seguir peleando por esa ilusión, trabajando, y aprontarnos para golpes. Una de las cosas que no le ha pasado a este grupo es que no hemos tenemos golpes duros hasta ahora, porque incluso en la AmeriCup hemos perdido, pero con partidos competitivos. Esperamos no llegar a esos golpes tan duros, pero también tenemos que estar preparados para afrontar situaciones. La ilusión está, el desafío es duro, pero hay que alimentar esa ilusión con trabajo y seguir buscando. ¿Para qué sirven las utopías?, dijo Galeano. Sirve para el horizonte, que vos caminás y nunca llegás. ¿Y de qué sirve? Y sirve para seguir caminando.
Lograron una gira por China en la previa a la doble fecha de agosto, ¿qué significa?
Hablábamos con Álvaro (Tito), el director deportivo, también con Héctor (Assir), el presidente que nosotros a partir de agosto, como que empezamos a jugar otro campeonato, por el prototipo de los equipos. En el horizonte Canadá seguro, ya está clasificado, pero también Puerto Rico, Jamaica o Bahamas. No solo su historial, sino su presente, sino su biotipo de jugadores. Es prácticamente otro básquetbol, aún de mayor exigencia de los que estamos teniendo. Esa gira previa calza perfecto como para prepararnos para esos nuevos desafíos.
¿Qué significa estar al frente de un ciclo que genera tanta ilusión?
Es un privilegio, pero también una responsabilidad. Tenemos que darle a los jugadores la mayor cantidad de herramientas posibles para encontrar cada uno su mejor versión en sus roles, para encontrar la mejor versión del equipo. Lo otro importante es en la transmisión hacia afuera de determinados valores o filosofía. Tener feeling con la familia del básquetbol es muy importante, porque si no, ¿cuál es el objetivo? Ganar es importante, ir al Mundial sería espectacular, pero también que la gente de alguna manera se sienta representada por el grupo.