Con apenas 17 años, el jugador que defiende a un protagonista de la liga brasileña como Minas Tenis con muchos minutos en cancha, fue citado por Gerardo Jauri por primer vez y dejó sus sensaciones.
Lucas Rodríguez cumplió su sueño de llegar a la selección de Uruguay. El joven de 18 años y que llegó con 15 a Brasil tras dar sus primeros pasos en formativas de Trouville, se afianzó en la liga de dicho país, con muchos minutos en un equipo protagonista como Minas Tênis. Si bien estuvo siempre en el radar de la selección, el final de su liga le permitió a Gerardo Jauri tenerlo cerca por primera vez. Rodríguez resaltó la "confianza" que le dio el grupo, declaró que le dio Brasil a su juego y que puede aportarle a Uruguay en la previa a una doble fecha clave, frente a Argentina y Cuba.
Pese a estar en el radar de la selección, te tocó tu primera convocatoria, ¿es un sueño cumplido?
Un sueño cumplido de estar acá con el grupo, conociendo a los jugadores, a los que siempre veo por la tele, que acompaño. Es un sueño que se está cumpliendo por suerte.
¿Qué te pidió Gerardo Jauri en tus primeros entrenamientos y qué pensás que podés aportarle al equipo?
Primero estoy conociendo al grupo, las jugadas, los sistemas, cómo le gusta jugar al equipo. Gerardo me dio confianza en venir a jugar como sé jugar, como juego en Brasil, en Minas Tenis. Y aportar de la manera que pueda, defendiendo, corriendo la cancha, tirando tiros que me quedan. Es la manera en la que pueda ayudar. Te tocó irte muy temprano de Uruguay, ¿cómo estás viviendo esa experiencia? Imagino que son sacrificios de profesional, pero dejás cosas.
Me fui con 15 años. Fueron muchas cosas que dejé, amigos, familias, rutina. Fue una adaptación buena, pero difícil en Brasil. Sin duda, con el apoyo de mi familia siempre fue muy fácil, me ayudaron siempre y están siempre ayudándome, mis amigos de acá también. Entonces fue una adaptación que fue difícil, pero la logré.
¿Cómo te adaptaste a un básquetbol con tanto ritmo como el brasileño y qué tan diferente es a lo que jugabas en formativas de Uruguay?
Al principio fue una adaptación muy difícil al básquetbol. Es otro ritmo, hay otros físicos, es otro estilo de juego. Pero creo que entrenando, también pidiendo ayuda a mis amigos allá, a mis compañeros, a la gente que voy conociendo, me logré adaptar y cada temporada que pasa intento seguir creciendo y mejorando.
¿Qué sentís que Brasil le agregó a tu juego?
Me ayudó mucho a desarrollar mi tiro, también a la toma de decisiones. Sin dudas que jugar en un quinteto con cuatro jugadores que pueden tirar de afuera también me ayudó mucho a desenvolver todas las partes de mi juego. ¿Cómo seguiste a la selección a la distancia en los partidos donde no te tocó estar con el plantel?
Siempre la acompaño, siempre que puedo veo los partidos desde donde sea o en el horario que pueda, después los repaso. Siempre acompañando y sin dudas que estaba ansioso de tener esta oportunidad que me está tocando ahora.
¿Qué referentes tenés dentro del grupo?
Yo creo que todos, los acompañé a todos desde el principio, pero creo que los dos jugadores que más vi fueron Joaquín Rodríguez en Aguada, en Obras, en el Betis también; y a Santiago Vescovi en la Universidad de Tennessee, después yéndose a Europa. Creo que son los dos que más seguí fuera de Uruguay, pero sin duda todos son unos referentes para mí y siempre los vi desde casa.
¿Qué consejos recibís de los referentes del plantel?
Recibo mucha confianza, que juegue como sé jugar, que tenga carácter adentro de la cancha, que no sea tímido, que hable con ellos, que sea uno más del grupo y sin duda eso me ayuda mucho y me da mucha confianza a la hora de entrenar.