La Nación, Costa Rica
30 de junio de 2026
Durante años fueron prácticas comunes en algunas razas de perros y gatos. Ahora la legislación costarricense las prohíbe para proteger el bienestar animal.
Durante décadas, algunas razas de perros fueron sometidas a procedimientos como el corte de orejas o de cola para responder a criterios de apariencia o a estándares de exhibición. Sin embargo, ese tipo de intervenciones ya no tienen cabida en la legislación costarricense, que busca reforzar la protección y el bienestar de los animales.
Las mutilaciones con fines estéticos en perros y gatos están prohibidas mediante la Ley de Bienestar Animal y, más recientemente, por el reglamento para la reproducción y comercialización de perros y gatos que entra a regir desde este mes de junio, según explicó el Colegio de Veterinarios a La Nación.
La normativa impide prácticas como el corte de orejas, el corte de cola, la modificación de cuerdas vocales, así como tatuajes y perforaciones realizados únicamente para alterar la apariencia del animal.
La regulación aclara que estas intervenciones sí pueden realizarse cuando existe una justificación médica o terapéutica. Esto ocurre, por ejemplo, cuando un animal presenta una enfermedad, una lesión o un traumatismo que obliga al médico veterinario a remover parte de una oreja, la cola u otra estructura para proteger su salud.
Con estas disposiciones, las autoridades buscan fortalecer el bienestar animal y evitar procedimientos que causen dolor o sufrimiento cuando no aportan un beneficio para la salud de perros y gatos.
Quienes incumplan estas disposiciones se exponen a las sanciones establecidas en la Ley de Bienestar Animal, que contemplan multas y otras responsabilidades administrativas o penales, dependiendo de la gravedad de la infracción.