El reto país: 900 mil jóvenes no están en el sistema educativo
Casi 926
Casi 926.000 niños, niñas y adolescentes en edad escolar están hoy por fuera del sistema educativo colombiano, según cifras del Sistema de Matrícula Estudiantil (Simat) y el Sistema de Información Nacional de Educación Básica (Sineb), citadas por el Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana y la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún). En el balance sobre los retos que recibe el Gobierno de Abelardo De La Espriella, la directora del LEE, Gloria Bernal, los resume en que: "El próximo Gobierno recibe un sistema educativo con desafíos estructurales que siguen pendientes". Esto implica que persisten fallas de fondo en cobertura, calidad y gestión que ningún plan ha resuelto de manera definitiva en las últimas administraciones. niños fuera del colegio LEE identifica el problema de las trayectorias educativas incompletas. De cada 100 estudiantes que ingresan al sistema, solo 13 terminan el grado once con las competencias básicas esperadas. La cobertura neta en educación media apenas llega al 51% a nivel nacional. Pero, la brecha es más amplia a nivel regional, mientras en Envigado cerca de 40 de cada 100 estudiantes culminan el bachillerato con los resultados esperados, en Chocó y Vichada lo logra apenas uno de cada 100. Una diferencia de hasta 40 veces entre un municipio y otro. Sumado a esto, según la prueba PISA 2022 de la Ocde, el 51% de los estudiantes colombianos no alcanza los niveles mínimos de desempeño en lectura, 71% no los alcanza en matemáticas y el 54% se queda corto en ciencias. Asimismo entre 25% y 35% de los estudiantes colombianos ha experimentado algún tipo de acoso físico, verbal o digital, lo que ubica al país entre los 11 con mayor prevalencia de acoso escolar de los 81 participantes de la prueba PISA. Los colegios oficiales cuentan, en promedio, con un profesional psicosocial por cada 820 estudiantes, una proporción que el LEE considera insuficiente para atender las necesidades de salud mental y convivencia que reportan cada vez más colegios. brecha rural El componente territorial es, para el LEE, uno de los frentes más urgentes. El 79,8% de las sedes educativas rurales no cuenta con conexión a internet y el 18,1% carece de energía eléctrica; en departamentos como Vichada, esta última cifra llega al 68%. La cobertura en educación inicial para niños de cero a dos años es de apenas 44% a nivel nacional, mientras que en las zonas rurales la cobertura para niños de tres a cinco años llega a 52,9%. En 2024, la cobertura del grado de transición cayó 6,2 puntos porcentuales frente al año anterior, y menos de cuatro de cada diez niños acceden a prejardín y jardín, según cifras del Dane y el Ministerio de Educación. Lo que propone el
nuevo presidente Frente a ese panorama, el programa de gobierno de Abelardo de la Espriella plantea un paquete de intervenciones rurales que incluye setecientas escuelas de emprendimiento rural orientadas a formación agropecuaria y gestión de riesgos. También contempla una escuela de emprendedores rurales con meta de 100.000 jóvenes en mentoría y asociatividad, y centros gratuitos de acceso a internet en municipios y veredas, según el documento de propuestas del candidato electo. LEE plantea que un comité técnico permanente podría mejorar la continuidad y efectividad de las políticas educativas.
El Plan Maestro de infraestructura educativa del nuevo Gobierno, ejecutado mediante alianzas público-privadas, contempla la construcción y reparación de mil colegios y la universalización de la atención en primera infancia entre uno y tres años. Otro frente tiene que ver con la capacidad del nuevo Gobierno de convertir sus propuestas en política pública ejecutable. El programa tiene una postura crítica frente a la Federa- ción Colombiana de Educadores (Fecode), a la que responsabiliza de frenar la implementación de la meritocracia docente. El LEE señala, la necesidad de fortalecer los sistemas de información educativa, hoy fragmentados entre distintas bases de datos del sector. Además, en 2024, los gastos del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) superaron los ingresos en 184%. El reto del nuevo Gobierno es demostrar que puede sostenerlas financiera e institucionalmente.