El Comercio, Perú
4 de julio de 2026
Radiografía. El promedio de ejecución de gastos de las más de 1.800 gestiones edilicias a escala nacional no llegó a superar el 63% para proyectos de inversión.
A junio del 2026, el promedio de ejecución presupuestal para obras, entre las más de 1.800 municipalidades en el ámbito nacional, alcanza el 59%. Una revisión a los últimos tres períodos de gestión edilicia muestra que el promedio no llegó a superar el 63%, y el panorama resulta más preocupante si se observa el monto que se dejó de ejecutar en los últimos 12 años: S/114 mil millones.Con ese monto no ejecutado, se habrían podido construir 95 hospitales de alta complejidad, 2.280 colegios modernos o 14.250 kilómetros de carreteras.?Problemática subnacional?Otro indicador que arroja el análisis es el incremento de alcaldes que cierran el año con menos del 50% de ejecución. En el período 2015-2018, representaban el 7%, y para la siguiente gestión, la cifra subió a 14%. En lo que va del 2026, la cifra se mantiene en un 25%. Si bien el porcentaje actual podría reducirse hacia finales de año, el panorama ahora muestra que uno de cada cuatro alcaldes registra una ejecución menor del 50% de su presupuesto para obras.Giacomo Puccio, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), comentó que es más complejo ejecutar el presupuesto de inversión frente al referido al gasto corriente, debido a la cantidad de procesos necesarios como la planificación, la programación de proyectos, entre otros aspectos. ?No es sorpresa que los municipios concentran el 70% de las obras paralizadas a escala nacional?, apuntó.En tanto, Karla Gaviño, docente de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, explicó otros factores como la insuficiente capacitación, además del cambio constante de las normas para las contrataciones públicas. ?Recursos en el aire?La Municipalidad Metropolitana de Lima y la Municipalidad de San Marcos (Áncash) son dos casos particulares debido a que se han mantenido, dentro de los últimos tres períodos, entre las gestiones con mayores recursos sin ejecutar. En el caso de Lima, la peor situación se visibilizó en el 2017, donde el gasto llegó a apenas el 23% de los S/808 millones asignados. San Marcos, considerado el distrito más rico por el canon minero, se posiciona en los dos últimos períodos como la gestión con mayores recursos no utilizados.