Colombia sigue adelante y renueva la esperanza en su "generación dorada"
Con un gol de Jhon Arias cuando empezaba el partido, los cafetaleros dieron un nuevo paso en el Mundial y, ante Suiza, esperan igualar su mejor actuación histórica y, por qué no, persistir en el sueño que aguardan por décadas.
G randes generaciones tuvo Colombia en su historia. Aquella de Carlos Valderrama, Freddy Rincón, René Higuita, que clasificó a tres mundiales seguidos (1990-1998) y que goleó a Argentina en las eliminatorias. O la que ganó la primera Copa América, en 2001, con Óscar e Iván Córdoba, Mario Yepes y Víctor Aristizábal. Y, por cierto, la de 2014, que sigue siendo la que llegó más lejos en los mundiales, con James Rodríguez, Juan Guillermo Cuadrado y que perdió a Radamel Falcao García a semanas de la Copa en Brasil.
Pero ninguna ha ilusionado como esta, con la vigencia de Rodríguez, la solidez de Dávinson Sánchez, el despliegue de Daniel Muñoz y la magia de Luis Díaz y que llegó envalentonada a su duelo de segunda ronda ante Ghana luego de una fase de grupos casi perfecta, incluyendo un empate ante el gigante Portugal en el que mereció más.
Anoche, en Kansas City, respondió a la fe de su gente, que repletó el estadio con camisetas amarillas y con una pasión desbordante, con un trabajado triunfo ante Ghana por la cuenta mínima y el paso a los octavos de final del Mundial 2026, en los que se topará con Suiza.
Ya son cuatro partidos con apenas un gol en contra y con un funcionamiento que se aceita conforme avanzan los partidos.
Con sudor
Y eso que el duelo partió con mala suerte. Iban menos de cinco minutos y Jhon Córdoba, el potente centrodelantero colombiano, sintió una molestia muscular y pidió cambio de inmediato.
Pero también hubo buena suerte. Su sustituto, Luis Suárez, tardó seis minutos antes de sacar un centro mortífero que Jhon Arias, aprovechando que la defensa ghanesa estaba distraída, conectó de primera para el 1-0.
Con su tradicional juego atildado, con James Rodríguez marcando los ritmos, con Gustavo Puerta corriendo por todos lados y con velocidad en ambas bandas, los cafetaleros fueron protagonistas del duelo, tuvieron la posesión del balón y supieron qué hacer con este.
Ghana, que también perdió a uno de los suyos (Marvin Senaya) antes del cuarto de hora por otra lesión muscular, intentó con remates de media distancia y con la picardía de Jordan Ayew e Iñaki Williams, aunque sin exigir demasiado a Camilo Vargas, que tuvo una noche tranquila.
En el segundo tiempo, ya sin James y parado unos metros más atrás, Colombia tuvo sus opciones: a Luis Díaz le anularon el 2-0 por fuera de juego y, minutos más tarde, desperdició otro ante el achique del buen meta Lawrence Zigi.
Los africanos mantenían un dominio inocuo, con las bandas cerradas y acumulando centros por compromiso. Sobre el final, con el reloj presionando, Carlos Queiroz, que dirigió sin éxito a la selección colombiana en la ruta al Mundial 2022, dispuso cuatro delanteros para intentar cambiar su suerte.
Resultó al revés. Colombia tuvo las mejores ocasiones: un cabezazo de Sánchez que Zigi evitó con maestría, un remate de Juan Fernando Quintero que rozó el vertical y una arremetida de Ríos que no pudo definir con comodidad.
A esa altura, ya no era tan importante. Aunque el marcador parecía estrecho en el tablero, las "Estrellas Negras" nunca amenazaron realmente la victoria y Vargas, el experimentado cuidavallas colombiano, se fue con el traje limpio de vuelta a camarines.
Suiza, con el rebelde Johan Manzambi en punta, será un examinador más exigente. Pero la hinchada, que terminó coreando "olés" en los descuentos, sigue alimentando una esperanza que llevan acumulando por décadas.
'' Los muchachos hicieron un partidazo, el juego nos llevó a meternos atrás, ellos nos complicaron con centros. Tuvimos para rematarlos seis o siete veces, pero no pudimos".
NÉSTOR LORENZO, entrenador de Colombia
'' Es un sueño hecho realidad. Partido a partido demostramos que jugamos con el corazón, jugamos cada pelota como si fuera la última. Desde mañana pensamos en Suiza".
GUSTAVO PUERTA, volante cafetalero