"Pasmasimples"
Saludable palabra, observa un amigo del sabio Critilo, que bien mereciera ser restablecida al lenguaje habitual
Saludable palabra, observa un amigo del sabio Critilo, que bien mereciera ser restablecida al lenguaje habitual.
Dejar pasmados -o, mejor, impresionados- a los simples es tarea sencilla, porque los simples de espíritu son legión. ¿No decía ya un gran escritor que son tontos todos los que lo parecen y la mitad de los que no? Y la simpleza, que no es necesariamente necedad sino manifestación de pocas luces, si por algo se caracteriza es por ser engañable.
Pasmar simples es tarea de no demasiado ingenio, pero sí de buena apariencia. Parecer docto es mejor que serlo, porque esto cuesta trabajo y nadie se cuida de averiguar más allá de las apariencias. La pedantería es de gran ayuda, porque citando mucho y diciendo poco, pero con seguridad, quedan pasmados los espíritus simples.
Trabajar en pasmar simples vale la pena. Es fuente de popularidad, ya que no de prestigio. Pues, populares son los conocidos de todos y prestigiosos los apreciados por pocos. Y la popularidad rinde frutos de toda suerte.