Colombia, en mora de impulsar mercado de remesas y vivienda
El análisis dice que el Proyecto
de Ley 078 de 2024, (Mi Casa en Colombia), busca consolidar ese mercado con instrumentos que faciliten el acceso al crédito hipotecario para los migrantes
El análisis dice que el Proyecto
de Ley 078 de 2024, (Mi Casa en Colombia), busca consolidar ese mercado con instrumentos que faciliten el acceso al crédito hipotecario para los migrantes.
El Fondo Nacional del Ahorro registra 2.956 afiliados en el exterior pero 170 han obtenido un crédito, una tasa de conversión de apenas 5,75%, lo que evidencia barreras operativas y regulatorias. Se concluye que Colombia cuenta con un mercado inmobiliario transfronterizo que ya existe y continúa expandiéndose gracias al crecimiento de las remesas. El desafío consiste en que el Estado, la banca y las constructoras desarrollen mecanismos que permitan convertir ese creciente flujo de divisas en inversión productiva, ampliar el acceso a
la vivienda y dinamizar el sector.
El creciente flujo de remesas que recibe Colombia está abriendo una oportunidad de negocio para el mercado de vivienda que aún no ha sido plenamente aprovechada. Un análisis de Asobancaria destaca que los recursos enviados por los colombianos en el exterior dejaron de ser únicamente un apoyo para el consumo de los hogares y se están convirtiendo en una fuente potencial de ahorro, inversión y adquisición de vivienda. En 2025 Colombia recibió US$13.098 millones en remesas, 10,6% superiores a los US$11.848 millones de 2024. Así, el país se consolidó como el tercer mayor receptor de remesas de América Latina, superado por México y Guatemala. El informe resalta que estos recursos representan cerca del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) y superan los ingresos del café e incluso de la inversión extranjera directa, lo que evidencia el peso que han adquirido dentro de la economía nacional y en la estabilidad del mercado cambiario. El incremento de las remesas está relacionado con la aceleración de la migración colombiana. Entre 2022 y 2023 cerca de un millón de colombianos salió del país, mientras el trabajo remoto y la contratación internacional también impulsaron la generación de ingresos desde el exterior. De acuerdo con Deel, la contratación transfronteriza de trabajadores colombianos aumentó 49% en 2025. El perfil de los migrantes también fortalece el potencial de inversión. Cerca de 4 de cada 10 colombianos ocupados en Estados Unidos trabajan en actividades profesionales y administrativas, lo que supone mayores niveles de ingresos, capacidad de ahorro y posibilidades de adquirir vivienda en Colombia. EE. UU. concentra el 53,4% de las remesas que llegan al país, seguido por España y ganan importancia Canadá, Reino Unido y Chile. Según el análisis, el reto consiste en transformar esos flujos permanentes de divisas en patrimonio inmobiliario para los hogares colombianos. La evidencia internacional muestra que los migrantes suelen mantener un fuerte vínculo patrimonial con su país de origen. Un estudio de International Migration Review encontró que apenas 19,9% de los migrantes consultados tenía vivienda en su país de residencia, mientras 30,4% ya poseía un inmueble en su nación de origen. Además, casi la mitad (49,6%) de quienes aún no tenían vivienda manifestaba su intención de comprarla. Esa realidad sugiere que la principal barrera para acceder a vivienda no es la falta de interés, sino las dificultades para validar ingresos obtenidos en el exterior, la distancia geográfica y las restricciones regulatorias que limitan el acceso al crédito hipotecario. México como el principal referente regional. Allí, la banca desarrolló productos hipotecarios dirigidos a los migrantes, como el programa Tu Opción México de BBVA, que valida ingresos desde el extranjero, realizar trámites completamente digitales y administrar el crédito desde otro país. Uno de los principales hallazgos de la experiencia mexicana es que los créditos otorgados a migrantes presentan menores niveles de morosidad, demostrando que la distancia geográfica no necesariamente implica un mayor riesgo para las entidades financieras cuando existen adecuados mecanismos de evaluación. una Oportunidad El informe considera que esta experiencia cobra especial importancia en Colombia, donde el mercado de vivienda atraviesa una desaceleración por la reducción de subsidios, la caída en las ventas de Vivienda de Interés Social (VIS) y las dificultades de acceso para numerosos hogares. Pese al contexto, el interés por adquirir vivienda es elevado. Estudios de Camacol indican que 83,8% de los jóvenes aspira a tener casa propia, y cerca del 70% de quienes no planean comprarla atribuye esa decisión a limitaciones económicas y financieras, más que a una preferencia por vivir en arriendo. La demanda internacional por vivienda colombiana viene creciendo con rapidez. En abril de 2025, 8,8% de las ventas de vivienda nueva correspondió a compradores internacionales. De ese total, 6,4% fueron colombianos residentes en el exterior y 2,4% extranjeros. Apenas nueve meses antes la participación de colombianos en el exterior era de 4,7%, lo que representa un crecimiento cercano al 36%. La tendencia es aún más marcada en la vivienda No VIS, donde 15,6% de las ventas proviene de compradores internacionales. Quindío lidera la participación de colombianos residentes en el exterior con 22%, seguido por Bolívar (16%), Magdalena (14%), Risaralda (12%) y Antioquia (11%). Estados Unidos concentra 57,9% de estos compradores, mientras España representa 18,7%. Asobancaria dice que la relación entre remesas y vivienda es evidente. Según Viventa, 34% de quienes envían remesas lo hacen para comprar o mejorar vivienda; de ellos, 62% adquiere inmuebles como inversión y 78% prefiere vivienda nueva. Estos datos explican por qué constructoras y entidades financieras han comenzado a desarrollar estrategias comerciales específicas para atender a los colombianos en el exterior. Colombia tampoco parte desde cero. Desde comienzos de este siglo surgieron iniciativas como Colombia Nos Une, posteriormente el programa Mi Casa con Remesas, que permitió abrir más de 98.000 cuentas para colombianos residentes en el exterior y desembolsar más de 9.000 créditos hipotecarios, además de múltiples ferias internacionales para promover proyectos inmobiliarios nacionales.