¡Adiós a Greenspan!
Beethoven Herrera Valencia
Con cien años de vida, veinte de ellos al frente de la FED, murió Alan Greenspan
Beethoven Herrera Valencia
Con cien años de vida, veinte de ellos al frente de la FED, murió Alan Greenspan. Fue citado ante el Congreso en el inicio de la audiencia para conocer la opinión de los funcionarios nacionales sobre las causas que desencadenaron la crisis hipotecaria de 2008, la segunda más grave del capitalismo desde la Gran Depresión. En dicha audiencia Greenspan sostuvo que "la actual crisis financiera mundial es un maremoto que se da una vez por siglo y que los expertos no habían previsto", comparando el colapso financiero generado por prácticas bancarias riesgosas al prestar a deudores sin capacidad de pago, con un movimiento geológico que escapa a la voluntad de los agentes y reguladores. Los terremotos, tsunamis y maremotos no son predecibles, en cambio las crisis financieras pueden evitarse con prácticas responsables de los agentes y políticas prudenciales de los reguladores. Sobre la previsible explosión de la burbuja hipotecaria había advertido el economista indio Ragurath Rajan, a quien por decirlo despidieron de su cargo de economista jefe del FMI; y Nouriel Rubini lo advirtió en la víspera del colapso. Años antes Hyman Minski había teorizado sobre la inestabilidad financiera sin que fuera escuchado, además Krugman y Stiglitz escribieron con antelación que la estrategia de convertir hipotecas ‘basura’ en derivados financieros y trasladarlos a otros operadores, era insostenible. Cuando un parlamentario lo señaló de haber contribuido a la crisis, Greenspan dijo que "la caída de los mercados lo dejó en un estado de asombrosa incredulidad" ¡Qué tal que quien ha conducido los procesos financieros se declare incrédulo por los resultados de su propia inacción reguladora! En dicha la audiencia Greenspan concluyó que "los mercados deberían haber sido más regulados" y reconoció que estuvo "parcialmente equivocado al apostar por las libertades al sector financiero. Menos mal que la equivocación fue sólo parcial. En su libro de 800 páginas titulado La era de las turbulencias publicado tras dejar el cargo Greenspan no advirtió ningún riesgo de inestabilidad derivada de la desregulación que él promovió. Bob Howard en su libro titulado Greenspan, cuenta que semanalmente Greenspan iba a jugar golf con el presidente Reagan. ¡Resultaría notable que en medio de las jugadas no comentasen las decisiones que debía tomar esa entidad, que por norma legal es autónoma del gobierno! La tesis doctoral de Greenspan fue un texto anodino para la concesión de un título Honoris Causa. En cambio Ben Bernanke, quien lo reemplazó, había hecho su tesis doctoral sobre las políticas adoptadas para enfrentar la Gran Depresión de 1929, encontrando graves fallas por haber aplicado contracción monetaria cuando se requerían políticas expansionistas. Bernanke pudo enfrentar la crisis subprime, lograr pronta recuperación y limitar el daño sistémico sin generar desbalances macroeconómicos. En sus memorias Bernanke concluyó: "mas banqueros debieron ir presos".
Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Colombia, universidades Javeriana, Magdalena y de
Prime Business School.