Martes, 07 de Julio de 2026

Oportunidad que no se puede dejar pasar

ColombiaEl Tiempo, Colombia 7 de julio de 2026


Mario Hernández
Por donde uno camine, las ciudades y los pueblos, la gente del común está sintiendo un alivio y gradualmente el ánimo se está levantando luego de las elecciones del pasado 21 de junio y aceptando que la selección colombiana de fútbol nos está generando alegría, así sea pasajera


Mario Hernández
Por donde uno camine, las ciudades y los pueblos, la gente del común está sintiendo un alivio y gradualmente el ánimo se está levantando luego de las elecciones del pasado 21 de junio y aceptando que la selección colombiana de fútbol nos está generando alegría, así sea pasajera. Hay que seguir así. Pero eso se nutre de cosas serias. Hace mucho tiempo, los expertos y teóricos pregonan la necesidad de hacer una reforma tributaria "estructural" para enfrentar los problemas fiscales del gobierno. Sin embargo, a decir verdad, nadie sabe en realidad que se quiere decir con ese concepto. No hay que echar carreta ni montar teorías sofisticadas alejadas de la realidad: lo más inconveniente, así no sea del agrado de algunos burócratas internacionales o tecnócratas criollos sería un gran error que el nuevo gobierno decidiera presentar al Congreso de la República una reforma en los impuestos, como cada gobierno lo hace, creyendo que mayores tarifas llevan a mayores recaudos. El impacto sobre la economía sería impredecible al golpear el consumo sobre el cual se sustenta muy buena parte de la actividad productiva y parar la confianza y las expectativas que los agentes económicos han vuelto a mostrar con el cambio de gobierno. No hay que ocultar la realidad que el gobierno de Petro deja la ‘olla raspada’ y la nueva administración no tiene opción distinta a enfrentar el problema y no se puede eludir esa responsabilidad haciendo el necesario corte de cuentas como ya está pasando y obviamente la reacción negativa del candidato perdedor y del partido del presidente que se va. Entender el problema fiscal es fácil con un ejemplo. El ingreso del gobierno tiene una buena parte su sustento en los recaudos de impuestos de las empresas, las personas y las actividades ligadas al comercio interno y externo. Es como una familia que deriva su sustento del ingreso de uno o varios de sus miembros. Cuando no alcanza la plata, hay que ajustar los gastos o recurrir al crédito para montar un negocio que genere más dinero y que cubra los intereses de la obligación. Pero es un error obtener un préstamo para gastarlo en consumo corriente, lujos o fiestas. Desafortunadamente, algunos gobiernos, como este de Petro, se endeudan no para hacer obras y proyectos productivos sino para sostener la burocracia, hacer monumentos a la desidia, consciente o no para fomentar la corrupción de funcionarios y sus familias y pagar favores a grupos que los ayudaron a elegir o mantenerse en el poder. Las pruebas de ello están a la vista y no es del caso entrar a enumerarlas. No se necesita ser experto para comprobar que solo con el trabajo y la generación de riqueza la gente de todos los niveles y el apoyo del estado esa prosperidad se evidencia más. Así es en todas partes del mundo y eso se nota. La mayoría de los colombianos han depositado la confianza en Abelardo, José Manuel y su equipo de trabajo y estamos seguros de que entre todo el futuro nos será más grato que los últimos años, con respeto por quienes no lo creen así, pero que deben responder con el patriotismo que se supone inspira a todos los colombianos.
Empresario Exportador.
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