El Comercio, Perú
7 de julio de 2026
En su empeño por robar información y dinero a las personas, los ciberdelincuentes innovan permanentemente sus estrategias en el país
En su empeño por robar información y dinero a las personas, los ciberdelincuentes innovan permanentemente sus estrategias en el país. La última de ellas es hacerse pasar por entidades estatales que reclaman algún tipo de interacción a los usuarios de las redes, ya sea en sus computadoras personales o sus celulares. Concretamente, en la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutrán) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de Lima. Copiando el logotipo de esas instituciones y gracias a bases de datos obtenidas en el mercado negro, envían a sus víctimas mensajes de textos y correos electrónicos en los que exigen el pago de supuestas multas. Mensajes que incluyen enlaces fraudulentos que, al ser abiertos, dejan la puerta abierta para la sustracción de los datos financieros de las víctimas. Le añaden, además, un elemento de urgencia al anuncio ?como, por ejemplo, que el plazo para saldar la multa antes de que aumente su costo vence en 72 horas o que el vehículo supuestamente infractor será incautado? para que el destinatario reaccione con precipitación.El vocero de la Sutrán, Carlos Brusso, informó a este Diario que, desde hace tres semanas, ellos han recibido 32 reportes de usuarios sobre esta modalidad de estafa. ?Los conductores reciben correos con nuestros colores institucionales en los que se les informa sobre una supuesta infracción?, señaló. Los correos ?reveló? incluyen enlaces o códigos QR para que se realicen los pagos, lo que no coincide con la forma de trabajo de la referida entidad. Las notificaciones, según dijo, se realizan de manera presencial, mediante una comunicación enviada al domicilio del usuario, o a través de la casilla electrónica del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). ?No se trata de un correo electrónico, sino de una plataforma virtual a la que el ciudadano accede con su DNI y su clave para revisar las notificaciones que pueda emitir la Sutrán?, explicó.Los mensajes con este tipo de contenidos sospechosos, desde luego, no deben ser abiertos y, más bien, borrados o retirados de las casillas personales de inmediato. Un modo eficaz de identificarlos es por la mala redacción y los errores ortográficos o de acentuación que habitualmente presentan. Y, en el caso de los SMS, por su procedencia de números desconocidos.Todas estas precauciones, sin embargo, solo se activarán si las instituciones comprometidas hacen una campaña de difusión con respecto a estas nuevas modalidades de timo. Si los ciberdelincuentes no descansan, tampoco deberían hacerlo ellas.