México, tras el golpe, con optimismo para el futuro
Javier Aguirre cerró su ciclo como seleccionador del fútbol mexicano, tras la eliminación el lunes contra Inglaterra, con tres fracasos en tres mundiales, pero esta vez hizo un gran trabajo en la mente de sus jugadores, que ahora pueden competir de tú a tú contra los mejores, un gran capital para su sucesor, Rafael Márquez
Javier Aguirre cerró su ciclo como seleccionador del fútbol mexicano, tras la eliminación el lunes contra Inglaterra, con tres fracasos en tres mundiales, pero esta vez hizo un gran trabajo en la mente de sus jugadores, que ahora pueden competir de tú a tú contra los mejores, un gran capital para su sucesor, Rafael Márquez. Tras errar en su intento de alcanzar los cuartos de final en Japón-Corea 2002 y en Sudáfrica 2010, Aguirre entró como emergente en el verano del 2024 y, más que trabajar la estrategia, se concentró en fortalecer la mente de sus futbolistas y en aceptar en su equipo solo a quienes tuvieran bajo ego y estuvieran orgullosos de vestirse de verde. "Antes, algunos preguntaban cuánto les iban a pagar y a veces venían a regañadientes; ahora todos quieren estar en la selección; es algo de lo que podría presumir", dijo el Vasco. Con el seleccionador, México enderezó el camino; en el 2025 ganó la Liga de las Naciones de Concacaf y la Copa Oro, aunque en las dos Estados Unidos jugó sin sus grandes figuras. El reto será que Márquez logré salir adelante en un fútbol con directivos que dan prioridad a lo comercial. Es un equipo diseñado para hacer dinero, no para ganar, aunque a veces podría hacerlo. México confirmó su lugar entre el noveno y el decimosexto puesto del mundo, pero esta vez Aguirre sembró unas semillas que, si son bien cuidadas, darán frutos jugosos en el 2030.