El calor, otro enemigo en el Tour de Francia
Redacción de deportes - el tiempo @ELTIEMPO
"Todos lo han pasado mal": con casi 40 grados centígrados a la sombra y un sol castigador, los ciclistas del Tour de Francia vivieron ayer una jornada infernal en su recorrido de Carcasona a Foix, en el sur de Francia, donde trataban como fuera de evitar un golpe de calor
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"Todos lo han pasado mal": con casi 40 grados centígrados a la sombra y un sol castigador, los ciclistas del Tour de Francia vivieron ayer una jornada infernal en su recorrido de Carcasona a Foix, en el sur de Francia, donde trataban como fuera de evitar un golpe de calor. Desde el carro se dieron "200 caramañolas en los 30 primeros kilómetros", explicó ‘Matxín’ Fernández, director deportivo español del UAE de Tadej Pogacar, lo que da una idea de la gran necesidad de hidratación en una cuarta etapa de 180 kilómetros de recorrido. "Es verdad que las condiciones son extremas, llevamos ya varios días sufriendo", admitió el corredor francés Ewen Costiou, que formó parte de una escapada de la que salieron tanto el ganador del día, el danés Mads Pedersen, como el nuevo líder de la clasificación general, el noruego Torstein Traeen. "No tenía buenas sensaciones, sobre todo ayer (lunes) con todo este calor, así que me dije: ‘al menos, si estás delante, tienes acceso constantemente a agua’. ¡Y eso no está mal!", sonrió por su parte el luxemburgués del Cofidis Alex Kirsch, también integrante de la escapada del día. Fatiga mental El ganador de la etapa, Pedersen, también apuntó a esa ventaja de ir escapado. "Sinceramente, si estás en una escapada, tienes el coche cerca todo el tiempo, eso facilita las cosas para refrescarte", señaló. Pero ¿es suficiente? El calor, acentuado por el asfalto, genera "fatiga mental" porque "con los hielos lleva mucho trabajo poder conseguirlo (...) además de tener que hacer baños de hielo antes de acostarte o comer helados", describe Alex Kirsch, después de hundir sus brazos en un balde de agua fría. La Unión Ciclista Internacional (UCI) había autorizado la ampliación de las zonas de avituallamiento, una medida que el pelotón pide que se repita. Antes de la salida de esta edición el fin de semana en Barcelona, el director del Tour, Christian Prudhomme, ya avanzó que "la adaptación" será "la palabra clave" de la ronda gala en este 2026. Los responsables de los equipos han diseñado protocolos para limitar el riesgo de golpes de calor en carrera y en su preparación para los eventos esta cuestión tiene una importancia creciente, sobre todo teniendo en cuenta que el Tour es en julio, en pleno verano en Europa. "Es realmente una pesadilla logística", lamentaba el lunes el defensor del título, el esloveno Tadej Pogacar, después de una etapa sofocante, aunque no tanto como la de ayer, que elevó el listón. Pogacar insistió en cómo en etapas así es importante estar en contacto con el carro de tu equipo para conseguir botellas de agua y hielo. Hoy, quinta etapa entre Lannemezan y Pau, de 158 kilómetros.