Jueves, 09 de Julio de 2026

Duro desafío de $4 billones del nuevo gobierno por caso Air-e

ColombiaEl Tiempo, Colombia 9 de julio de 2026

La deuda acumulada de Air-e sigue creciendo y ya podría acercarse a los $4 billones, una cifra que supera ampliamente los montos que habían sido reportados durante los últimos meses y que mantiene en alerta a los distintos actores del sector energético

La deuda acumulada de Air-e sigue creciendo y ya podría acercarse a los $4 billones, una cifra que supera ampliamente los montos que habían sido reportados durante los últimos meses y que mantiene en alerta a los distintos actores del sector energético. Mientras el Gobierno se prepara para definir el futuro de la compañía tras su liquidación, expertos y gremios advierten que la prioridad inmediata pasa por garantizar recursos para cubrir las obligaciones con las empresas que sostienen la operación del sistema eléctrico nacional. La preocupación no se concentra únicamente en el tamaño del pasivo. También gira alrededor de la velocidad con la que continúan aumentando las obligaciones y del impacto que esta situación puede generar sobre las compañías generadoras, transmisoras y demás agentes que participan en el mercado eléctrico colombiano. La discusión volvió a tomar fuerza luego de que el presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció su intención de honrar las deudas de Air-e para evitar un apagón financiero. Pero en el sector consideran que el desafío va más allá de conseguir recursos para cubrir los compromisos acumulados, pues también será necesario impedir que las obligaciones sigan creciendo en los próximos meses. Según explicó Julio César Vera, experto en temas energéticos, las cuentas actuales de la empresa muestran una dimensión mayor a la que se había conocido inicialmente. "Las deudas totales de Air-e hoy pueden llegar a los casi $4 billones, de los cuales cerca de $2,5 billones corresponden a deudas con el sector eléctrico, $1,5 billones con generadores térmicos, $800.000 millones con generadores hidráulicos y $200.000 millones con los transmisores del país. El resto son acreencias financieras, tributarias y comerciales". Las cifras reflejan la magnitud de los compromisos que hoy recaen sobre una empresa que por años fue responsable de la distribución y comercialización de energía en varios departamentos de la región Caribe. También evidencian la presión que enfrentan las compañías que continúan participando en la cadena de suministro energético mientras esperan el pago de obligaciones acumuladas. Hasta hace algunos meses, los cálculos más difundidos señalaban que la deuda total de Air-e superaba los $2,5 billones. De acuerdo con análisis sectoriales, cerca de $1,5 billones correspondían a empresas térmicas generadoras, alrededor de $420.000 millones a generadoras hidráulicas y unos $610.000 millones a transmisores y transportadores de energía. Sin embargo, el crecimiento sostenido de las obligaciones ha llevado a que las estimaciones actuales sean considerablemente superiores. En el mercado existe preocupación por la capacidad de respuesta financiera de los distintos actores si la situación se prolonga durante más tiempo. Una parte importante del debate se concentra en las compañías encargadas de producir la energía que llega a millones de usuarios. Estas empresas han continuado suministrando electricidad pese al aumento de la cartera pendiente, una situación que ha generado tensiones financieras dentro del sector. Desde hace varios meses, generadoras y distribuidores vienen advirtiendo sobre los efectos que tiene la acumulación de obligaciones sobre la liquidez de las empresas. El problema adquiere mayor relevancia porque el sistema eléctrico requiere inversiones permanentes para mantener su operación y garantizar el abastecimiento. Los obstáculos La Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis) dijo hace poco que la deuda de Air-e con el mercado continúa aumentando y que las medidas adoptadas durante la intervención de la empresa han incidido en ese comportamiento. El gremio recordó que al corte del 31 de marzo de 2026 la deuda se ubicaba cerca de los $2,2 billones y señaló que existe el riesgo de que siga creciendo, especialmente si el país enfrenta un nuevo episodio del fenómeno de El Niño. De acuerdo con Asocodis, una de las razones que explican el incremento de las obligaciones es la suspensión de la limitación de suministro, mecanismo que normalmente permite restringir la entrega de energía cuando existen incumplimientos de pago. La situación ha generado un escenario particular en el que las empresas proveedoras continúan entregando energía mientras la cartera sigue acumulándose. José Camilo Manzur, presidente de Asocodis, afirmó que las estimaciones más recientes ubican la deuda alrededor de los $2,7 billones y destacó el impacto que tendría una solución financiera para el sector. "Las declaraciones del Presidente electo de honrar las deudas sin duda alguna las valoramos y respaldamos, porque genera confianza para los acreedores como para las instituciones financieras. Importante que para esa deuda existente se pueda realizar un acuerdo de pago con los proveedores y para las obligaciones que se generen hacia adelante en el día a día se puedan pagar", dijo. El dirigente gremial explicó que una de las prioridades consiste en evitar que continúe deteriorándose la caja de las empresas acreedoras mientras se define un cronograma para cancelar deudas acumuladas. "En resumen no afectar más la caja de los acreedores, haciendo acuerdo para pagar en un horizonte determinado, pero las que se vayan generando nuevamente sí pagarlas de manera oportuna", señaló. La magnitud de la deuda abre interrogantes sobre el origen de los recursos que permitirían responder por las obligaciones.
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