Sebastián Mantel dejó el mundo corporativo para sumarse a Willow, startup donde se desempeña omo founding designer. La firma creó una plataforma que permite conectar herramientas tecnológicas con agentes de IA.
En 2016, el uruguayo Sebastián Mantel emigró a Israel junto a su pareja y comenzó un camino en grandes corporaciones. Pasó por Wix, Google y Salesforce hasta que, hace cuatro meses, dejó todo para dedicarse full time a Willow, startup que integra desde sus inicios junto a tres emprendedores israelíes y que acaba de concretar una inversión de US$ 7 millones. Mantel es founding designer de la empresa, lo que significa que está desde el inicio dirigiendo la identidad visual de la compañía. La ronda fue encabezada por el fondo israelí Hetz Ventures y contó además con la participación de Avishai Abrahami y Nir Zohar, CEO y presidente de Wix, respectivamente. «Que la ronda sea liderada por Hetz Ventures, una empresa que se especializa en IA (inteligencia artificial), nos abre un mundo de posibilidades», destacó Mantel.
El emprendimiento comenzó en 2025, cuando el uruguayo y los tres cofundadores -Eyal Ben Ezra (CEO), Shalev Shalit (jefe de tecnología) Idan Chetrit (VP de plataforma)-, con quienes había trabajado en Wix, buscaron crear una solución que ayudara a empresas como Salesforce, Google y la propia Wix, a que sus empleados adopten herramientas de IA de forma segura y controlada.
«Willow es una plataforma que permite a las empresas conectar herramientas como Slack, Salesforce o Notion con agentes de IA como ChatGPT, Claude o Gemini mediante MCP (Model Context Protocol), plugins y skills, manteniendo el control y la seguridad sobre esos accesos», describió. La herramienta, agregó, evita que las personas se conecten a estas plataformas por su cuenta y carguen allí información sensible sin control.
«Brindamos una solución para que los empleados utilicen las herramientas que quieran y los equipos de seguridad controlen lo que están haciendo, midan los tokens que se gastan, cuántas veces se ingresa, pero nunca viendo qué información se envía por confidencialidad», aclaró.
En la práctica, Willow tiene dos sectores, uno para el administrador encargado de seguridad que visualiza todo el uso de IA y puede crear «reglas», y otro para el usuario final, que es el que utiliza los MCP, skills y plugins.
La startup salió al mercado en mayo de este año y desde entonces ya captó 10 clientes. Se trata de grandes corporaciones que cuentan con plantillas de entre 300 y 1.000 empleados. A corto plazo Willow proyecta cerrar acuerdos con varias empresas más, anticipó Mantel.