La Nación, Costa Rica
10 de julio de 2026
Jerarca busca abrir espacios de diálogo antes de continuar con el proyecto.
El alcalde de San José, Diego Miranda, dio marcha atrás —al menos de forma temporal— con el avance del nuevo Reglamento de Espectáculos Públicos en el cantón, luego de una oleada de cuestionamientos contra la iniciativa que viene del comercio y el sector cultura de la capital.
La propuesta ordenaría que los espectáculos públicos en bares y restaurantes josefinos terminen a más tardar a las 10:00 p. m., aunque esto no signifique que tengan que cerrar a esa hora. Bajo las leyes nacionales, estos establecimientos pueden seguir abiertos y vendiendo comida y licores hasta las 2:30 a. m.
Sin embargo, y si el reglamento se aprueba tal y como está propuesto, después de las 10 de la noche no podría haber música en vivo, DJ’s, ni ningún tipo de presentación artística en esos lugares, lo que generó molestia en el sector cultura debido a que, aseguran, una gran parte de la vida nocturna en el cantón no ocurre en discotecas, que son las únicas que tendrían un horario extendido sin problemas.
Pausa al proyecto
Tras la polémica generada esta semana por la propuesta, la noche de este jueves 9 de julio Miranda anunció que solicitará al Concejo Municipal dejar sin efecto, de manera provisional, el acuerdo tomado para impulsar el proyecto.
Su intención, dice, es abrir un período de consulta antes de seguir adelante con la iniciativa:
"Le voy a pedir a los regidores del Concejo Municipal derogar la medida que se tomó el martes anterior de manera temporal, para poder abrir un espacio o varios espacios para escuchar a las personas", declaró el jerarca en un video difundido en sus redes.
Afirmó que sería contradictorio que la municipalidad que ha promovido el arte y la cultura en espacios públicos ahora empuje una regulación que pueda interpretarse en sentido contrario.
El replanteamiento se produjo después de que órganos como la Cámara de Comercio de Costa Rica y el sector de bares, restaurantes y entretenimiento advirtieran que el borrador del reglamento tendría efectos significativos sobre los negocios vinculados al entretenimiento en San José.
La oposición afirma que el texto introduce nuevas restricciones, trámites adicionales y criterios amplios para aprobar o denegar licencias, elementos que —a su juicio— podrían generar inseguridad jurídica para quienes invierten en actividades comerciales, culturales y turísticas.
Uno de los puntos más sensibles del proyecto es la prohibición de actividades bailables en restaurantes y la posibilidad de aplicar clausuras de hasta un día por incumplimientos a la normativa.
Para el sector privado, medidas de este tipo podrían reducir la oferta de entretenimiento en la ciudad y enfriar el dinamismo económico de zonas donde la combinación de gastronomía, música y espectáculos es parte central de la vida nocturna.
Miranda anunció dos reuniones para el próximo lunes en el auditorio de la Municipalidad de San José, en las que participarán el gobierno local y representantes del sector cultura, así como los patentados capitalinos. El objetivo, explicó, será escuchar inquietudes, recibir observaciones y recoger propuestas de ajuste al texto.
La Cámara de Comercio, por su parte, insistió en que no se oponen a una actualización de las reglas sobre espectáculos públicos pues afirman que las municipalidades necesitan herramientas para ordenar eventos, garantizar seguridad y asegurar el cumplimiento legal y tributario.
Su crítica principal apunta a la amplitud del proyecto: consideran que, más que regular procedimientos para otorgar permisos, el documento termina impactando la operación cotidiana de negocios que utilizan música, presentaciones artísticas o actividades recreativas como complemento de su giro principal.
Con la solicitud de suspensión temporal y la apertura de espacios de diálogo, la administración de Miranda busca reencauzar el debate: medir hasta dónde es necesaria una nueva regulación y hasta dónde el intento de ordenar los espectáculos podría terminar afectando la propia vitalidad cultural y comercial que la capital intenta fortalecer.