Corusco
La muerte de don Enrique Krauss nos enluta también a los columnistas de esta tribuna, pues él era "Corusco" en esta sección
La muerte de don Enrique Krauss nos enluta también a los columnistas de esta tribuna, pues él era "Corusco" en esta sección. De hecho, yo me llevé una gran sorpresa cuando hace ya muchos años, al comenzar a escribir aquí, me enteré de que uno de los colegas articulistas era el mismísimo exministro del Interior del gobierno del presidente Patricio Aylwin. Por ende, como cristiano, siento un deber no solo de rezar por el eterno descanso de su alma, sino a la vez de escribir esta crónica y rendirle un pequeño homenaje, pues también uno confraterniza con quienes comparte un espacio común.
No tuve prácticamente trato personal con él. Solo en una ocasión, en un almuerzo mercurial para los columnistas de este espacio, pude saludarlo e intercambiar palabras. En esa ocasión me sentí honrado de conversar con un hombre lleno de anécdotas y de humor, un hombre que fue protagonista de la política chilena en la década de 1990.
Sus columnas en el "Día a Día" reflejaban sensatez política y daban cuenta de su misma trayectoria en el ámbito público (un ministro que supo forjar acuerdos). Leerlas, sobre todo en momentos álgidos de la vida nacional, era un bálsamo de cordura en medio de tantos otros juicios y proyectos políticos tan disparatados como inflexibles. Que Dios lo tenga en su reino.