Sábado, 11 de Julio de 2026

Nutridas actividades por centenario de la coronación de la Virgen del Carmen

ChileEl Mercurio, Chile 11 de julio de 2026

A pocos días de su fiesta, el 16 de julio, la historiadora Myriam Duchens habla de la reedición de su libro y el obispo Juan Ignacio González publica estampas que recuerdan hitos históricos asociados a la Patrona de Chile.

"Llegó el día esperado. El domingo 19 de diciembre Santiago amaneció embanderado para apreciar con solemnidad los actos de la coronación". Así describe Myriam Duchens, docente e investigadora del Instituto de Historia de la Universidad San Sebastián (USS), este inolvidable hito de 1926 en su libro "La Virgen del Carmen. Historia y devoción" ($30.000), que acaba de reeditar bajo el sello del Centro de Estudios Bicentenario.
A las cinco de la mañana, cuando recién empezaba a amanecer, la Virgen del Carmen fue sacada de la Iglesia del Salvador y llevada por un grupo de obreros al Parque Cousiño (hoy O'Higgins) para su coronación. Tras el acto, la llamada Reina de Chile regresó al templo capitalino que la acogió hasta 1985, cuando por el terremoto de ese año, y dadas las condiciones en que quedó la iglesia, se trasladó la imagen a la Parroquia El Sagrario, en la Plaza de Armas.
"Las crónicas calculan que llegaron al Parque Cousiño entre 300 o 350 mil personas, en un Santiago con 500 mil habitantes. O sea vino gente de todas partes, sobre todo, de lugares aledaños, seguramente de San Bernardo, Paine y Buin, donde pasaba el ferrocarril", añade monseñor Juan Ignacio González, obispo de la diócesis de San Bernardo. El presbítero explica que la corona que le pusieron ese día se encuentra custodiada en una bóveda del Banco de Chile, "porque es de oro macizo y se pudo confeccionar gracias a los aportes de los católicos de aquella época".
Duchens complementa que estamos ante uno de los actos públicos más multitudinarios de las primeras décadas del siglo XX y un evento de máxima relevancia para la Iglesia Católica. "Le otorgó a esta festividad un carácter solemne y nacional, ya que el mismo día de la coronación se realizaron en forma simultánea festividades en otras ciudades del país", agrega.
En 2026, en el centenario de este hito y a pocos días de celebrar (el 16 de julio) una nueva fiesta en honor a la Patrona de nuestro país, surgen numerosas iniciativas (ver nota relacionada) y valiosos aportes bibliográficos, como la reciente reedición del libro de Myriam Duchens. Con un contundente material visual, este proyecto surgió en el contexto de la celebración del Bicentenario de la Independencia por parte de la Corporación de Conservación y Difusión del Patrimonio Histórico Militar y el Centro de Estudios Bicentenario, como un homenaje a la Virgen del Carmen como Patrona, Reina de Chile y Generala del Ejército.
"Quise dar a conocer a las nuevas generaciones el derrotero de esta advocación mariana a través de los siglos. Ha tenido varias ediciones y siento que, parte de su éxito, es que ha contribuido no solo a dar conocer una trayectoria histórica y religiosa, sino que también otros ámbitos relacionados con la cultura, la piedad popular, el patriotismo y las creencias de la sociedad", comenta la historiadora.
Duchens consigna que lo primero que llegó a Chile fue su escapulario a través de los sacerdotes agustinos y que "en un territorio marcado por guerras y desastres naturales, la protección prometida por el escapulario contribuyó a difundir con fuerza el culto a la Virgen del Carmen, convirtiéndola en una madre protectora", apunta.
La académica de la USS detalla que la primera imagen de la Virgen del Carmen en Chile data de 1643 -actualmente en la Iglesia de los Agustinos de Concepción- y siglos después, hacia fines de 1825, ya existían al menos 35 iglesias y capillas dedicadas a ella, en un "signo inequívoco de lo extendido de esta advocación en esos años", expresa.
Para Myriam Duchens su ascenso oficial a un primer lugar entre las advocaciones marianas vino de la mano de Bernardo O'Higgins. "Este proceso se inició en Mendoza, cuando el Ejército de los Andes fue encomendado por San Martín y O'Higgins a su protección antes de iniciar el cruce del macizo andino. Pocas horas antes de la Batalla de Chacabuco, O'Higgins la nombró Patrona y Generalísima de las Armas de Chile".
Posteriormente, con la Independencia, la devoción adquirió un carácter oficial y "la promesa de construir un templo en su honor en el lugar que se obtuviera el triunfo sobre los realistas fue sostenida por varias generaciones, logrando concretarse finalmente en 1974, con la inauguración del Templo Votivo de Maipú", dice.
Con posterioridad a la Guerra del Pacífico -explica Myriam Duchens- el Estado chileno otorgó gran importancia a la religión como punto de unión entre chilenos y peruanos, "y el antiguo culto a la Virgen del Carmen de La Tirana jugó un importante rol en el proceso de chilenización de esos territorios".
La historiadora concluye que en un país marcado por su diversidad territorial y cultural, su figura "ha sido muchas veces un lazo común que ha expresado, con fuerza y arraigo, valores religiosos y culturales que forjaron la historia de Chile".
Estampas para María
Otra novedad bibliográfica es la publicación de "Estampas para una historia", de monseñor Juan Ignacio González (se puede descargar en Amazon, y con un aporte voluntario en www.obispadodesanbernardo.cl).
"Desde siempre me ha movido conocer la presencia de la Virgen a lo largo de la historia de Chile y se me ocurrió, o el Señor me lo inspiró, entregarle a la inteligencia artificial aquellos pasajes que conocía, para que me compusiera una pequeña estampa de ese momento. Así apareció este libro que tiene 68 ilustraciones de la Virgen del Carmen, con textos breves que he ido recogiendo de distintos libros", señala el obispo de la diócesis de San Bernardo.
Recomienda esta publicación para todo público y para descubrir episodios que poca gente conoce, "como que la primera procesión la realizaron los religiosos de San Juan de Dios, el 16 de julio de 1678, o que la primera Cofradía de Nuestra Señora del Carmen se fundó en 1643, en el Templo San Agustín de Concepción".
González también se explaya en la presencia de la Virgen del Carmen en la vida de Bernardo O'Higgins. A su juicio, la historiografía lo suele mostrar como masón y miembro de logias. "Pero fue un hombre de fe. En el libro de Jaime Eyzaguirre se lee que murió en Lima con el hábito franciscano. En Perú rezaba el rosario y asistía a misa diaria".
El obispo de la diócesis de San Bernardo afirma que este acontecimiento del centenario de la coronación es relevante para el futuro de Chile, tanto para las personas que profesan la fe católica, como para quienes tienen otras creencias. "Incluso tengo amigos musulmanes que se encomiendan a la Virgen del Carmen. Hay algo misterioso y también está el efecto que produce esta advocación en sus hijos: un efecto de unidad en lo esencial, en los valores fundamentales y en la caridad. En un país que está muy dividido en peleas intestinas, nuestra Madre nos pone un proyecto común", concluye monseñor Juan Ignacio González.
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