Más de 20 adultos mayores fueron rescatados por la Policía en un centro ubicado en La Unión. Vivían hacinados, entre el olor a orín y estaban en mal estado de salud.
Más de
20 ancianos, que se encontraban alojados en un
residencial clandestino en condiciones precarias fueron rescatados en la noche del viernes en un operativo que llevó adelante la Policía tras detectar
desesperados pedidos de auxilio que alertaron al
Centro de Comando Unificado.
El Ministerio del Interior informó, a través de un comunicado, que un patrullero de la Unidad de Respuesta Policial Móvil acudió a la intersección de las calles Mateo Cabral y Comercio, en el barrio La Unión, donde encontró a varias personas mayores hacinadas y en malas condiciones de salud.
Una vez rescatados, todos fueron derivados posteriormente a centros asistenciales debido a su mal estado de salud.
La denuncia fue realizada por vecinos de la zona, quienes alertaron a la Policía luego de que las personas mayores pidieran auxilio a los gritos desde las ventanas del residencial.
Tanto la propietaria como la encargada del lugar fueron detenidas y declararon ante Fiscalía de Flagrancia de 9° Turno en la mañana de ayer. La propietaria, según información policial, reconoció que el establecimiento funcionaba de "manera irregular y que había excedido su capacidad de alojamiento".
La vivienda no contaba con ningún cartel identificatorio. Con autorización de una vecina, los efectivos policiales ingresaron al lugar por una azotea lindera y se encontraron con las personas que allí residían distribuidas en espacios reducidos, encerrados y sin agua en una situación de abandono severo, según pudo constatar El País.
Desde una ventana del inmueble, dos mujeres y un hombre pedían ayuda a los gritos a quienes pasaban por la calle, manifestando a los efectivos que se encontraban encerrados, que habían sufrido caídas dentro del lugar y que necesitaban agua.
Además de suciedad y humedad, muchos de los residentes dormían en el piso o sobre colchones sin sábanas, con poco abrigo y en muy malas condiciones de limpieza. Algunos de ellos, según consignó Canal 12, estaban mal alimentados y llevaban pañales de varios días sin cambiar. En el lugar había cables colgando y las instalaciones eléctricas eran extremadamente precarias, con piezas abarrotadas por bolsas de basura. Al momento de la evacuación, los adultos mayores expresaron su agradecimiento a los efectivos que participaron del operativo en un tono bastante emotivo, según dijeron a El País.
La hija de una de las víctimas reveló en diálogo con la prensa que el lugar contaba con una fachada para recibir visitas y se vio sorprendida al conocer el otro espacio que hasta el momento desconocía. "Solo me llamó la atención que cuando vine a visitarla el primer día -a su madre- con mi hermana ella nos abrazó y nos dijo: 'Sáquenme de aquí'. (El otro espacio) era un desastre. Una casa fría, con cuartos con olor a orín y vi hombres cuando supuestamente el lugar era solo para mujeres. Todas personas de edad descuidadas", afirmó la mujer tras conocer la situación después del operativo policial.
Intervención del Mides
Luego de la actuación policial, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) intervino y la directora del Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores), Marianela Larzábal, se trasladó al establecimiento para brindar asistencia.
Según se informó, el Mides activó los protocolos previstos para ese tipo de emergencia, coordinando distintas áreas de ambas carteras y del Ministerio de Salud Pública: Secretaría Nacional de Cuidados, Protección Social e Instituto Nacional de Alimentación.
Mientras la investigación continúa, desde el Mides informaron que se está recibiendo a familiares de algunas de las víctimas. Además, se dispuso servicios de alimentación, limpieza y un equipo de cuidados para garantizar la atención de quienes aún permanecen allí, mientras se trabaja en una solución habitacional.