La Nación, Costa Rica
16 de julio de 2026
Un estudio de investigadores de la UCR reportó por primera vez en Centroamérica el virus Jingmen tick en garrapatas de Costa Rica. La investigación analiza su origen genético y plantea nuevos estudios para evaluar su posible transmisión.
La presencia de un virus que ha despertado el interés de la comunidad científica internacional quedó documentada por primera vez en Costa Rica y en Centroamérica. Un equipo de investigadores detectó el Jingmen tick virus (JMTV) en garrapatas de la especie Amblyomma mixtum, una de las que con mayor frecuencia parasita a personas y animales en la región.
El hallazgo fue publicado en la revista Microbiology Spectrum y representa el primer reporte regional de este virus.
El estudio analizó 97 garrapatas recolectadas en La Siberia, en Valle La Estrella, Limón. Los investigadores organizaron los ejemplares en ocho grupos y aplicaron técnicas de secuenciación genética para identificar los virus presentes. El JMTV apareció únicamente en tres grupos de garrapatas adultas que se alimentaban de cuatro caballos. A partir de ese material, el equipo reconstruyó casi todo el genoma del virus y comparó su información genética con la de variantes detectadas en otras partes del mundo.
El Jingmen tick virus fue descrito por primera vez en China en 2014 y desde entonces se ha encontrado en Asia, Europa, África y América. Pertenece a un grupo de virus relacionados con los flavivirus, la misma familia que incluye al dengue, aunque posee un genoma dividido en cuatro segmentos, una característica poco común dentro de ese grupo viral.
El análisis filogenético mostró que la variante identificada en Costa Rica comparte un ancestro con virus encontrados en el Caribe y América Latina. Además, pertenece al mismo linaje que incluye variantes detectadas en Europa y Asia occidental, entre ellas algunas encontradas previamente en seres humanos. Los investigadores también identificaron dos rutas distintas mediante las cuales este grupo de virus habría llegado al continente americano: una relacionada con Europa y Asia, y otra con África y Asia.
El estudio también constituye el primer registro del JMTV en Amblyomma mixtum. Esta garrapata se alimenta de una amplia variedad de hospedadores, incluidos animales silvestres, ganado, caballos y seres humanos, por lo que ya era considerada una especie de importancia médica y veterinaria en Centroamérica.
Aunque algunos virus del mismo grupo ya fueron asociados con enfermedad en personas de otros países, los autores aclaran que este trabajo no demuestra que la variante detectada en Costa Rica infecte a seres humanos o cause enfermedad. Su investigación se limitó a confirmar la presencia del virus en garrapatas y a estudiar sus características genéticas.
Como siguiente paso, los investigadores consideran necesario buscar infecciones activas y pasadas en personas y caballos después de picaduras de garrapatas para determinar si existe transmisión en la región y establecer el posible riesgo para la salud pública en Costa Rica y el resto de Centroamérica.
Los autores señalan que el trabajo documenta únicamente la detección del virus en garrapatas recolectadas de caballos y su caracterización genética. El estudio no evaluó si el virus circula en personas u otros animales ni si provoca enfermedad. Por esa razón, indican que se requieren investigaciones adicionales para determinar la presencia de infecciones activas o previas y establecer el verdadero riesgo de transmisión en Centroamérica.