Hockey sobre hielo, Maine y el sello "gringo" de la gerenta en el nuevo grupo Pampa
Se define como una persona de cabeza racional, sistemática y ordenada, a la que también le gusta viajar, leer y bordar.
Viajar es algo que apasiona a Catalina Silva Vial, gestora clave de las sociedades de la familia Ponce en SQM. Algo que desde muy joven sabía y quería. Lo que no estaba considerado en sus planes es que casi sería parte de dos culturas: las chilena y estadounidense. "Mi marido es 'gringo', nos conocimos en Nueva York trabajando en JPMorgan y nos casamos en Portland (Maine). Tenemos tres hijos. Las dos mayores (de 15 y 13 años) nacieron en Nueva York y mi hijo menor (10 años), en Chile", cuenta la ingeniera comercial UC, con MBA en Tuck School of Business at Dartmouth College. Afirma que Maine, ese estado en EE.UU. conocido por sus bosques, por su costa rocosa con faros y por las langostas, es un destino familiar predilecto, aunque no el único.
"Hay dos lugares muy especiales para mí: Maine, donde vamos todos los años a visitar a la familia de mi marido y donde nos casamos hace ya más de 16 años, y Zapallar, donde vamos cada vez que nos podemos arrancar de la ciudad. Fue el primer lugar fuera de Santiago que le mostré a mi marido para convencerlo de venirse a vivir a Chile", dice.
Silva (52) nació en Santiago, y es la segunda de tres hermanos. Vivió en Iquique cuando eran pequeños, por el trabajo de su padre (Juan Ignacio Silva). También pasó mucho tiempo en el campo de sus abuelos paternos en Talca, y en Zapallar con la familia de su mamá. Esa faceta "nómada" la marcó en sus decisiones, tras salir del Colegio Apoquindo.
"Desde chica sabía que quería estudiar afuera, vivir la experiencia de otro país y aprender de personas con distintas formaciones y nacionalidades. En el último año de la carrera me fui de intercambio un semestre a Indiana University, donde mejoré mi inglés, conocí gente de todo el mundo y terminé de convencerme de que quería hacer mi posgrado en EE.UU.", recuerda.
En 2001 dirigió su mirada hacia la región de Nueva Inglaterra, en el noreste estadounidense. Estudió en Hanover (en New Hampshire), y se involucró en la vida académica y social de Dartmouth College. "Hasta terminé jugando hockey sobre hielo", recuerda. "Una chilena que casi no había pisado una pista de patinaje, !aprendiendo a frenar con el equipo puesto¡ Fue una lección de atreverse a lo desconocido que me ha acompañado toda la carrera", afirma.
Desde ahí salió directo a Wall Street. "Hice mi práctica en JPMorgan en Nueva York, donde me ofrecieron unirme al equipo full time , lo que hice en 2003", afirma.
Lo que dejó huellas
En total fueron 10 años en tierra norteamericana. Con marido y sus dos hijas mayores, "EE.UU. es parte de la historia de nuestra familia".
Describe a Wall Street como un mercado exigente, con equipos de primer nivel y de todas las nacionalidades, donde aprendió "un estándar de trabajo" que la acompaña hasta hoy, dice.
También hubo momentos difíciles. Silva había llegado semanas antes para empezar el MBA cuando ocurrió el atentado a las Torres Gemelas. "Estábamos en clases cuando nos enteramos de lo sucedido y fue muy fuerte y duro conocer gente que tenía familiares en las torres o que iban en los aviones", recuerda.
"Metódica" con orgullo
Quienes la conocen la definen como una persona estudiosa y práctica, pero por sobre todo metódica. "!Sí, totalmente¡", reconoce sobre esto último. Agrega: "Tengo una cabeza racional, sistemática y ordenada, y eso se nota en cómo trabajo: me gusta planificar, entender los números en profundidad y tener procesos y controles claros".
En ingeniería comercial descubrió las finanzas "y me enamoré de ellas. !No podía ser de otra manera¡". La atrajo esa combinación de análisis riguroso con decisiones que tienen impacto real en las empresas.
Eso sí, en paralelo se define también como una líder cercana, que busca consensos, capaz de recibir críticas y de defender sus puntos de vista, y darle mucha importancia a construir equipos armónicos y relaciones de confianza. Quienes han trabajado con ella coinciden en ambos aspectos y recalcan su cercanía, compromiso, sencillez y bajo perfil.
La veta social
Leer, bordar y hacer actividad física -especialmente pilates y pádel- son actividades que disfruta. También le gusta involucrarse en el ámbito social. Desde 2022 es consejera de Mujer Impacta (emprendimiento social femenino) y en Women in Finance, grupo que busca aumentar la diversidad en la industria financiera (es mentora desde 2021). "Me motiva potenciar el desarrollo de mujeres en la industria financiera, donde todavía somos pocas en cargos de alta responsabilidad", indica.
Su compromiso más personal, asegura, es con la Corporación Los Anhelos, un centro abierto para niños en La Reina, que preside y que está enfocado en la protección de la infancia vulnerable. "Tengo la convicción de que el éxito profesional debe traducirse en bienestar social, en aportar un granito de arena a construir un mejor país, especialmente para nuestros niños".