Sábado, 18 de Julio de 2026

Cuatro acciones por tomar para afrontar efectos de El Niño

PerúEl Comercio, Perú 18 de julio de 2026

Preparación. El país enfrenta un riesgo creciente de un fenómeno de El Niño costero durante el verano 2026-2027 y aún mantiene brechas en prevención, coordinación y capacidad de respuesta. Estas son las cuatro acciones prioritarias para reducir su impacto.

Las señales actuales apuntan a un fenómeno de El Niño (FEN) costero capaz de causar daños significativos durante el verano del 2026-2027. El país llega mejor preparado que en el 2017, pero aún no está listo para enfrentar un evento extremo. Las obras ejecutadas han elevado la protección en algunas regiones, aunque los avances son desiguales y la preparación operativa de la respuesta de los gobiernos regionales y locales sigue siendo limitada.La principal debilidad está en una gobernanza fragmentada. No existe una instancia que conduzca el sistema de gestión del riesgo de desastres de punta a punta y asegure una cultura de prevención. Además, la doble transición política reduce aún más el margen de acción. El nuevo Gobierno asumirá en julio y el cambio de autoridades regionales y locales en enero puede retrasar decisiones y obras justo cuando quedará menos tiempo para cerrar brechas.Con poco tiempo por delante, la prioridad debe definirse según el margen de acción en cada territorio. Desde Apoyo Consultoría proponemos cuatro acciones inmediatas para orientar las decisiones del nuevo gobierno.1 Implementar un comando de acción rápida FEN para liderar la preparación y respuesta del Ejecutivo desde el 28 de julio hasta pasado el pico del evento. La preparación frente al FEN exige un comando nacional con autoridad para priorizar acciones, coordinar entidades y destrabar la ejecución. Este comando debe operar bajo la dirección del presidente del Consejo de Ministros y contar con un mecanismo ágil de decisión y seguimiento.Su primera tarea debe ser articular un paquete normativo de emergencia FEN que incluya, entre otras medidas, modificaciones presupuestarias excepcionales, cambios de alcance en contratos ANIN y compras centralizadas para acelerar la ejecución, y asegure mediante decreto supremo la vigencia de la declaración de emergencia. 2Financiar primero lo que puede terminarse y priorizar intervenciones en tramos críticos. Las obras con mayor avance, que protegen a población vulnerable y pueden culminarse antes del pico del FEN 2026-2027 deben encabezar la asignación de recursos. San Idelfonso es un caso claro y su brecha de financiamiento fue incorporada solo parcialmente en el dictamen del crédito suplementario, por lo que aún se requieren recursos para completar la obra. No es el único caso: las defensas ribereñas de los ríos Lacramarca, Casma y Huarmey, en Áncash, también podrían quedar bastante avanzadas antes del pico del evento. Donde la solución integral no llegará a tiempo, la prioridad debe ser intervenir los puntos críticos. Estos pueden identificarse con apoyo del socio de implementación británico en el marco del acuerdo G2G con la ANIN. El mecanismo dependerá de la situación contractual. En Tumbes, donde ya existe un contratista, corresponde evaluar un cambio de alcance o la activación de cláusulas de eventos compensables de emergencia. En Piura, donde no hay un contratista instalado, se requiere una contratación acelerada para realizar una limpieza estratégica del río.Para viabilizar estas intervenciones, se requiere un decreto de urgencia FEN que habilite modificaciones presupuestarias y cambios de alcance contractual.3 Localizar anticipadamente bienes de ayuda humanitaria (BAH) y maquinaria. La maquinaria y los bienes de ayuda deben estar disponibles antes de las lluvias en todas las zonas de mayor riesgo. En Piura, deben complementar la limpieza y protección de los puntos críticos del río. En Chiclayo, donde no hay avance en las obras de drenaje, la respuesta dependerá en mayor medida de contar con motobombas, excavadoras, cisternas y bienes de ayuda.Para lograrlo, el comando FEN debe reunir en un solo registro los BAH y la maquinaria disponibles en los almacenes nacionales, regionales y locales. Con esa información podrá identificar qué recursos tiene cada territorio y qué brechas deben cubrirse, incluidos los cerca de 18.500 kits adicionales estimados por el Indeci.El decreto de urgencia FEN debe encargar a una unidad ejecutora la compra, el alquiler de los bienes y equipos faltantes, y la distribución anticipada con soporte operativo del Indeci. Esta distribución es especialmente urgente para los alimentos, pues las reservas disponibles se concentran en Lima, mientras que Tumbes, Piura, La Libertad e Ica no reportan stocks almacenados en sus respectivos territorios. Localizarlos antes de las lluvias reducirá el riesgo de que una interrupción de la Panamericana Norte retrase la atención.4 Preparar a las nuevas autoridades subnacionales para responder desde el primer día.Las nuevas autoridades regionales y locales asumirán cerca del período de mayor riesgo. La PCM debe aprobar y ejecutar antes de enero un programa de transición operativa para estas autoridades. La inducción debe cubrir los protocolos básicos del Sinagerd, incluidos la activación de los centros de operaciones de emergencia y el llenado del formato de evaluación de daños y análisis de necesidades (EDAN). En paralelo, deben identificarse y acondicionarse rutas de evacuación, zonas seguras y albergues temporales, y realizarse simulacros en las ciudades de mayor riesgoLas medidas propuestas son temporales y buscan reducir daños en el corto plazo. No sustituyen las soluciones integrales en ríos, quebradas y drenajes ni la reforma de fondo sobre la gobernanza de la gestión del riesgo de desastres. La urgencia es proteger ahora.

La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela