Reguladores monitorean cambios al anatocismo
De las normas aprobadas en materia financiera, la que prohíbe por completo el anatocismo promete tener impactos sistémicos
De las normas aprobadas en materia financiera, la que prohíbe por completo el anatocismo promete tener impactos sistémicos. Este concepto es la definición técnica para la atribución que tienen las instituciones financieras para aplicar "intereses sobre intereses" en instrumentos financieros. Es decir, intereses que aplican no solo sobre el capital inicial.
Su aplicación más clara es en el caso de las deudas. Por ejemplo, cuando una persona renegocia una deuda, los intereses que se fueron acumulando por la deuda original se suman al nuevo saldo, y son susceptibles de pagar intereses adicionales. Asimismo, el anatocismo se observa típicamente en créditos que ofrecen "períodos de gracia" antes de empezar a pagarlos, como los hipotecarios: cuando se incumple ese período, se generan intereses que pasan a formar parte del capital, y pagar nuevos intereses. "Si eso se prohíbe, lo más probable es que a los bancos y a las instituciones financieras les convenga menos renegociar y que más gente termine en una cobranza en vez de llegar a acuerdos de pago", sostiene Andrés Martínez, de KPMG.
También se observa en productos de ahorro e inversión. Es el caso de los depósitos a plazo renovables, donde el interés de un determinado período se capitaliza y genera "interés compuesto" en su renovación.
Desde el Banco Central dicen a "El Mercurio" que expresaron una opinión técnica sobre esta materia en un oficio a la comisión de Hacienda del Senado, pero no comentan su contenido. Eso sí, dicen que, tanto en esta como otras normas, su principal preocupación es la "debida ponderación" de los riesgos para el sistema financiero.
En la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) son más directos, y advierten sobre "un incremento en el costo de todos los créditos" si la norma se aprueba. Pronostican condiciones de otorgamiento más exigentes, con impactos puntuales en productos como las repactaciones de crédito y períodos de gracia.
En la industria, el presidente de la Asociación del Retail Financiero, Claudio Ortiz, critica que la norma va en contra de las prácticas internacionales y de "décadas de experiencia" de mercado. "En el largo plazo, se transformará en un obstáculo a la inclusión financiera", asegura. Lo mismo comenta el gerente general de la ABIF, Luis Opazo, que anticipa que "podría encarecer el crédito formal y reducir las alternativas disponibles para familias y pequeños emprendedores".