Lo Valledor ajusta a la mitad su proyecto de mall de abasto ubicado en antiguo matadero
Marcelo de Moras, gerente general de la operadora del mercado, asegura que mantienen intacta su inversión por unos US$ 60 millones y detalla que se enfocarán en la oferta gastronómica y alimentaria, prescindiendo del vestuario.
Desde 2019 que Administradora de Mercado S.A., operadora que gestiona Lo Valledor, planea construir un mall de abasto a gran escala aledaño al mayor mercado mayorista de frutas y verduras del país.
A mediados de 2024 dieron un paso para avanzar hacia ese anhelo, tras obtener el permiso ambiental para la iniciativa de US$ 60 millones, que apuntaba a levantar un establecimiento similar a los grandes mercados mundiales de este segmento, como La Boquería de Barcelona o Eataly, que se ubica en distintas ciudades como Nueva York o São Paulo.
En su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) aprobada, la operadora contemplaba la construcción de 263 locales comerciales, 193 bodegas, 596 estacionamientos vehiculares y 300 espacios para bicicletas, además de tres niveles subterráneos y un supermercado. La iniciativa se desarrollaría en un terreno contiguo al mercado mayorista, que cuenta con una superficie de 20.000 m {+2} (en la comuna de Pedro Aguirre Cerda), donde funcionaba el antiguo matadero y que actualmente es utilizado como estacionamiento.
Sin embargo, hoy la realidad de este proyecto apuntaría a una versión de menor magnitud en este mercado, por donde pasa el 60% de las frutas y verduras que se comercializan en ferias libres y almacenes.
La operadora de Lo Valledor, a través de la sociedad Gestión Inmobiliaria Lo Valledor SpA, ingresó una consulta de pertinencia al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), para someter a pronunciamiento de la autoridad "una serie de ajustes al proyecto original, consistentes principalmente en la reconfiguración de la solución arquitectónica y constructiva aprobada, incluyendo una edificación de menor tamaño respecto de lo aprobado ambientalmente".
La firma indicó que la superficie total de intervención del proyecto será de 30.155 m {+2} , lo que implica una disminución de 51% versus los 61.606 m {+2} considerados en el diseño original.
La reconfiguración de la iniciativa, que aún está a la espera de evaluación por el SEIA, contempla unos 141 locales comerciales, 18 bodegas, 223 estacionamientos para vehículos y 518 estacionamientos para bicicletas.
El nuevo diseño mantiene la construcción de un supermercado y los dos niveles considerados originalmente. A su vez, se redujo solo a un nivel subterráneo en comparación con la iniciativa aprobada ambientalmente, aunque continuará la conexión bajo tierra con metro Lo Valledor.
La fase de construcción tendría una duración de 15 meses, a diferencia de los 21 meses proyectados anteriormente.
La firma indicó ante el SEIA que estos cambios repercuten "de forma favorable y directa en la disminución de los niveles de actividad y plazo de construcción, disminución en la cantidad de insumos, residuos y emisiones (...). Es relevante señalar que los ajustes indicados no alteran el destino, naturaleza ni función del proyecto original manteniendo su objetivo principal como equipamiento comercial orientado al funcionamiento de un mercado de abastos y outlet ".
En este contexto, afirman que los ajustes al diseño y disminución de los volúmenes de construcción no implican una alteración de consideración al proyecto con RCA aprobado, que "amerite su ingreso al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental".
Nuevo polo
Marcelo de Moras, gerente general de la administradora, señala a "El Mercurio" que "estamos haciendo un proyecto más pertinente para la forma en que las personas viven, compran y se movilizan hoy. Más que una reducción, este es un proyecto que ha evolucionado".
La firma pretende establecer a este centro comercial como un polo de atracción gastronómica y de compras en el sector, cuyo barrio ha cambiado su fisonomía en los últimos años por el crecimiento inmobiliario.
De Moras señala que las modificaciones a la iniciativa "no responden al ciclo económico". No obstante, advierte que "como en cualquier proyecto de esta envergadura, realizaremos un seguimiento permanente al contexto económico y regulatorio ('permisología') para asegurar una adecuada planificación de sus próximas etapas".
En este contexto, enfatiza que los ajustes también responden a los cambios en los hábitos de consumo de las personas. "Su diseño original comenzó a desarrollarse en 2019, en un contexto muy distinto al actual. Desde entonces ocurrieron cambios profundos, como el estallido social, la pandemia y una acelerada transformación en los hábitos de consumo, marcada por el crecimiento del comercio electrónico y una mayor valoración de experiencias asociadas a la alimentación y la gastronomía", dice.
"Este nuevo escenario nos llevó a actualizar el proyecto y concentrarlo en aquello que constituye nuestra principal fortaleza: la comercialización de alimentos frescos y el desarrollo de servicios vinculados a ese ecosistema. Por eso, se eliminan componentes que estaban contemplados originalmente, como el área destinada a vestuario, para dar mayor protagonismo a la oferta gastronómica y alimentaria", afirma.
El ejecutivo descarta una sobredimensión del proyecto. Precisa que mantendrán la inversión en torno a los US$ 60 millones. "Las modificaciones responden a una actualización del diseño y a una mejor distribución de los espacios, no a una disminución del alcance del proyecto (...). Seguimos impulsando una iniciativa de gran escala, orientada a consolidar un nuevo polo de alimentación, gastronomía y servicios para la ciudad", enfatiza.
Sostiene que los principales ajustes de superficie corresponden a la "eliminación de un estacionamiento subterráneo de gran escala, que se proyectó en 2019". En este sentido, destaca que el mercado cuenta con gran conectividad vía metro y tren, además de los recorridos de locomoción colectiva y buses rurales y cercanía con las autopistas Ruta 78 y General Velásquez, lo que "permite responder de mejor manera a las necesidades actuales de acceso al proyecto".
Para esta iniciativa, la operadora de Lo Valledor armó un equipo de trabajo con arquitectos, diseñador y un encargado del desarrollo del modelo de negocios y operación del mall . Este último cargo fue encomendado al ex-Falabella Mauricio Ortiz, actual director ejecutivo de MO Advisors, firma especializada en retail y centros comerciales.
Ortiz señala que están desarrollando "un proyecto totalmente factible y único en Chile (...). Esta propuesta responde de alguna manera a una necesidad y oferta que tienen las grandes capitales y que hoy en Chile hace falta".
PlazosLa fase de construcción tendría una duración de 15 meses, a diferencia de los 21 meses proyectados anteriormente.