El Comercio, Perú
26 de julio de 2026
Escenarios. Con 30 votos para cada lista, la presidencia de la Cámara Alta se podría definir por disidencias o ausencias. Mientras que en la Cámara Baja, el bloque de izquierda llega con ventaja numérica para la elección.
En el Hall de los Pasos Perdidos hay una frase que se repite, período tras período, y sobre todo en época de elecciones de la Mesa Directiva: ?En el Congreso, nadie sabe para quién trabaja?. Hasta hace dos semanas, Fuerza Popular estaba confiado en conseguir la presidencia del Senado y, para dar señales de apertura, dejaría Diputados en manos de Renovación Popular. En el bloque de derecha, nadie proyectaba que la bancada del Partido del Buen Gobierno (PBG) hiciera valer el peso de sus votos para inclinar la balanza a favor del bloque de izquierda.A un día del plazo límite para inscribir las listas, el vocero del PBG en senadores, Flavio Figallo, anunció el golpe: su partido iría en alianza con los grupos izquierdistas ?Juntos por el Perú (JP), Ahora Nación (AN) y el Partido Cívico Obras (PCO)? para las mesas directivas. Para el fujimorismo, este anuncio solo era un intento de presionar para que cedieran a sus demandas. Al día siguiente, comprobaron que el anuncio era cierto y cómo sus planes se complicaban en la puerta del horno legislativo.Ayer, el bloque de izquierda solo discutió el orden de las bancadas en las listas que presentarían: la presidencia del Senado sería para Daniel Barragán de Obras y la de Diputados para Óscar Reto del Partido del Buen Gobierno. Al final de la jornada, lo que quedó claro es que el partido de Nieto fue el que inclinó la balanza legislativa. Las fuentes parlamentarias consultadas apuntan dos razones en concreto respecto a la decisión en la interna del PBG: algunas amenazas internas de renuncia y algunos gestos de los fujimoristas durante la juramentación.Otras fuentes señalaron que tampoco les convenció que el fujimorismo intentara forzar que se le cediera la presidencia a Renovación Popular, más aún cuando la figura de Norma Yarrow no era del agrado en el PBG. El PBG y las tres bancadas de izquierda suman más de 70 votos, que les alcanza para la elección en Diputados. El bloque de derecha, integrado por Fuerza Popular y Renovación Popular, solo suma 56 votos. Su lista, encabezada por Yarrow, fue inscrita media hora antes de vencer el plazo de inscripción.?El voto 31?En el Senado, la aritmética es más pareja entre los 60 integrantes de la cámara. Solo entre Fuerza Popular y Renovación Popular suman 30 votos; y la otra mitad se reparte entre PBG, AN, JP y el PCO. En resumen, la elección la ganará el bloque que consiga robar el voto 31. En la mañana de ayer, los fujimoristas tenían puestos todos sus esfuerzos en salvar la elección en el Senado. Luis Galarreta, voceado primer ministro; y Miguel Torres, candidato para la presidencia del Senado, estaban a cargo de las negociaciones, y su labor en las últimas 24 horas ha estado centrada en conseguir el voto 31.Con el empate aritmético entre los dos bloques de bancadas, la definición de la presidencia del Senado se puede dar de dos formas: o alguno de los bloques roba el voto 31 o la clave estará en las ausencias. Otras fuentes señalaron que se evaluaba forzar una interpretación respecto al empate para que la junta preparatoria ?liderada por el fujimorismo? tenga un voto dirimente. Sin embargo, en la práctica parlamentaria, ante la falta de mayoría en este tipo de elección, se ha realizado una nueva votación a fin de que alguno de los bloques consiga los consensos necesarios.En la interna legislativa, ven más probable que el fujimorismo consiga inclinar la balanza en senadores pero, en el Congreso, nadie sabe para quién trabaja.