Al caer el agua mustia
La semana pasada -21 de julio, para mayor precisión- habría cumplido 147 años el poeta Carlos Pezoa Véliz
La semana pasada -21 de julio, para mayor precisión- habría cumplido 147 años el poeta Carlos Pezoa Véliz. Dos meses justos antes de nacer el poeta, Arturo Prat, tras la epopeya de Iquique, entraba con honores en la historia.
En uno de estos lluviosos días, Jonathan recitó el poema que Pezoa compuso cuando, herido por causa del terremoto de 1906, estuvo internado en el Hospital Alemán de Valparaíso: "Sobre el campo el agua mustia/ cae fina, grácil, leve; con el agua cae angustia;/ llueve.../ Y pues solo en amplia pieza/ yazgo en cama, yazgo enfermo,/ para espantar la tristeza,/ duermo". Jonathan hace un alto y dice: "Qué bonita figura es 'para espantar la tristeza, duermo'. Sí, porque no hay cuco que espante a la tristeza. Lo mejor, entonces, es dormir, ¿no te parece?".
-Lo mejor, creo yo, es que termines el poema.
Y él sigue la cita: "Pero el agua ha lloriqueado/ junto a mí, cansada, leve;/ despierto sobresaltado;/ llueve.../ Entonces, muerto de angustia,/ ante el panorama inmenso,/ mientras cae el agua mustia,/ pienso".
-Qué bellos versos -exclama Jonathan-, estuvo bien inspirado el pobre Pezoa Véliz. Murió muy joven, a los 28 años. Fíjate que otro vate chileno, Enrique Lihn, aseguró en una de sus odas: "porque escribí estoy vivo". Algo así ha ocurrido con Pezoa, lo hemos recordado mientras sigue cayendo el agua mustia.