La batalla de Michigan
El ala izquierda busca asestar otro golpe al establishment demócrata.
La guerra civil que se libra entre el establishment y el ala izquierda del Partido Demócrata, en Estados Unidos, tendrá hoy un nuevo capítulo -uno decisivo, según algunos- en la primaria senatorial de Michigan.
Luego de una serie de resultados en que sus cartas lograron derrotar a incumbentes o a otras figuras apoyadas por el aparato partidario, el ala izquierda demócrata se juega en Michigan por el salubrista Abdul El-Sayed, quien busca ser el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos. Aunque asegura no ser socialista -"creo en el capitalismo, solo que creo que hay que regularlo"-, El-Sayed corre respaldado tanto por el senador Bernie Sanders -patriarca de la izquierda estadounidense- como por los Socialistas Democráticos de América (DSA), el grupo que integran el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la congresista Alexia Ocasio Cortez. Además, se ha ubicado en el centro de la polémica al haber hecho campaña con Hasan Piker, un famoso streamer que se declara marxista y cuya lista de afirmaciones controvertidas incluyen la de que EE.UU. se habría "merecido" los atentados del 11/S; El-Sayed ha evitado desautorizarlo y solo ha dicho que no tiene por qué responsabilizarse de todo lo que declare otra persona.
En sus definiciones, el candidato ha hecho suyos planteamientos como el de Medicare para todos -una propuesta clave de Sanders en salud, que implica el fin de los seguros privados- y la disolución de ICE, la cuestionada fuerza usada por el gobierno de Trump para detener indocumentados. Ello, además de terminar con la asistencia militar a Israel. Y es que precisamente este último tema se ha transformado en uno de los grandes clivajes de estas primarias, que en parte explica el crecimiento de la izquierda, en un momento en que la población, y particularmente los jóvenes, se muestran cada vez más críticos de Israel y del apoyo norteamericano a ese país, según evidencian las encuestas. Ello tensiona a los demócratas y la primaria de Michigan lo ejemplifica: no es casual que el Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí haya entregado un millonario apoyo a la campaña de la rival de El-Sayed, Haley Stevens, una demócrata centrista que, si bien ha cuestionado a Netanyahu, es considerada pro-Israel.
Lo que hace de Michigan un lugar clave en esta disputa es su carácter de estado bisagra. Porque si bien sus principales autoridades electas son demócratas, Donald Trump logró imponerse estrechamente allí tanto en las presidenciales de 2016 como en las de 2024. La visión del sector más tradicional del partido es que, en un escenario así, un candidato centrista como Stevens sería la carta ideal para ganar la senatorial en noviembre. El-Sayed desafía esa lógica y, sostenido en la rabia antiestablishment de una parte del electorado demócrata -y también en la importante población árabe del Estado-, aparece como el favorito para hoy. Si se impone y si luego, en las midterms de noviembre, se queda con la senaduría, echará por tierra la tesis del centrismo como camino al triunfo en el polarizado escenario estadounidense. Con ello, puede fortalecer la apuesta de una izquierda radical que empieza a mirar la primaria presidencial de 2028 como objetivo y a Ocasio Cortez como posible carta.