El precio del dólar nos afecta a todos
Mario Hernández
Para los estudiosos del tema, la cotización del dólar es el precio de precios de la economía, por el impacto que tiene sobre todas las actividades de la vida no solo empresarial
Mario Hernández
Para los estudiosos del tema, la cotización del dólar es el precio de precios de la economía, por el impacto que tiene sobre todas las actividades de la vida no solo empresarial. No es del caso entrar a enumerarlas, pero basta decir que es difícil encontrar una actividad que no se relacione de alguna manera con ese valor, desde un boleto para ir a un partido del mundial de fútbol o un concierto, hasta una medicina común, sin pasar por el sofisticado comercio internacional o las inversiones que se hacen en esa divisa. El poder de la divisa patrón como se llama desde la posguerra, por acuerdo entre países de occidente, permitió que todos confiaran en el dólar como medio de pago aceptado mundialmente. Con esa ventaja, EE. UU. comenzó a emitir dólares sin respaldo para pagar sus deudas y abrió un hueco gigantesco en sus finanzas. Sin entrar en detalles, comenzó a devaluarse el dólar lo que lleva a que el resto de las monedas se revalúen. Eso explica en parte importante por qué el peso colombiano se ha valorizado pasando de 4.500 a menos de $3.300 en un tiempo corto. ¿Y eso es bueno o malo? El refranero popular dice que "en economía no hay almuerzo gratis". Aunque la expresión fue utilizada en una novela de ficción hace 60 años fue el Nobel de economía M. Friedman quien la popularizó. En la economía, el concepto se asocia a lo que es el costo de oportunidad que significa que todo bien o servicio tiene un costo y que si es gratuito o subsidiado, alguien lo pagan con pérdida o por parte del estado que finalmente recauda dineros de la sociedad. Así, la devaluación o la revaluación del peso favorece a unos y perjudica a otros. En este momento está ocurriendo lo segundo. Aunque no es la única forma de competir con otros países que venden lo mismo que los exportadores nacionales, hoy están recibiendo menos de 25% por sus ventas. Si a eso se suma los mayores costos por el alza tan alta del salario mínimo, los desbordados prediales adoptados, los mayores costos por los aranceles impuestos por EE. UU., muchas actividades se están golpeando, en particular las flores, aguates, arándanos, frutas frescas y otros grandes como el banano y el aceite de palma. La dimensión del impacto de la revaluación se mide en el precio del café que se le paga al productor, que ha bajado de 3,2 millones a dos millones de pesos. La contraparte la viven los importadores que pagan un dólar más barato y aunque en muchos casos abastecen y favorecen a los consumidores o usan insumos que aquí no se producen, pueden poner el desventaja a los productores locales. El tema del precio del dólar no puede ser indiferente a quienes tienen negocios en el país. Ni el panadero que produce con trigo importado ni el padre de familia que envía dólares a su hijo que estudia afuera como tampoco a las familias que reciben remesas de uno de sus miembros que está en el exterior. Como nadie sabe que va a pasar, lo mejor es seguirle la pista.
Empresario exportador.