Alertan desfinanciación de
$30,2 billones del Presupuesto
La Contraloría General de la República advirtió que el Proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 llega al Congreso con una brecha de financiación de $30,2 billones, una situación que, según el organismo de control, obliga a revisar las fuentes de recursos o ajustar el gasto para garantizar la sostenibilidad fiscal
La Contraloría General de la República advirtió que el Proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 llega al Congreso con una brecha de financiación de $30,2 billones, una situación que, según el organismo de control, obliga a revisar las fuentes de recursos o ajustar el gasto para garantizar la sostenibilidad fiscal. La entidad pidió que la discusión legislativa avance hacia un presupuesto técnicamente financiado y con capacidad de cumplir los compromisos del Estado. La alerta se suma a advertencias realizadas por la Contraloría durante las últimas tres vigencias presupuestales, en las que identificó riesgos asociados a la financiación del presupuesto nacional. El organismo ha insistido en que las apropiaciones deben estar respaldadas por ingresos ciertos y que debe existir coherencia entre el proyecto presentado y el Marco Fiscal de Mediano Plazo. Uno de los principales puntos de preocupación para la Contraloría está en la composición del gasto. El organismo señaló que el incremento proyectado para 2027 está explicado principalmente por el servicio de la deuda pública, mientras los recursos destinados a inversión y funcionamiento permanecen prácticamente estancados, una situación que aumenta la presión sobre las finanzas públicas. El proyecto de presupuesto contempla recursos por $575,7 billones para 2027, frente a $555,8 billones aprobados para 2026, lo que representa un crecimiento de 3,6%. Sin embargo, el comportamiento de sus componentes es diferente: mientras el gasto en deuda aumentaría 17,5%, al pasar de $100,4 billones a $118 billones, la inversión solo crecería 0,5%, hasta $89,9 billones. Para la Contraloría, esta composición reduce el margen de maniobra del Estado para impulsar proyectos y atender nuevas necesidades. El organismo también señaló que los ingresos estimados disminuyen frente a la vigencia anterior y que cae la participación de los ingresos corrientes, lo que aumenta la dependencia de otras fuentes de financiación y exige mayor prudencia fiscal.