"Cien años de soledad" vuelve más compleja
"La gente olvida cuán política es la novela", dice la directora Laura Mora, sobre la segunda parte y final de la serie basada en la obra de Gabriel García Márquez, que se estrena hoy.
Durante más de medio siglo, "Cien años de soledad" se consideró una novela imposible de adaptar a la pantalla debido a su complejidad narrativa y extensión. El propio Gabriel García Márquez rechazaba la idea, porque no quería ver su libro convertido en una película de Hollywood, hablada en inglés.
Pero en 2024, esa adaptación finalmente se concretó, con el estreno de los primeros ocho episodios de "Cien años de soledad" en Netflix. La producción, filmada en Colombia y hablada en español, fue bien recibida por la crítica y la audiencia e incluso llevó a que las ventas del libro aumentaran en un 300%. Hoy llega la segunda y última parte de la historia a la plataforma, con siete episodios. El final se verá en formato de largometraje el 26 de agosto.
"Para mí sigue siendo una adaptación imposible", dice Carlos Moreno, quien dirigió tres de los episodios. "No sé cómo lo hicimos. Realmente fue posible primero por el gran esfuerzo de producción que se hizo y porque tuvimos un equipo irrepetible. Soy un privilegiado por haber estado en este proyecto, no sé cuándo vuelva a ocurrir algo así".
Laura Mora, que en la primera parte de la serie había dirigido tres episodios, tomó las riendas y se convirtió en la cabeza creativa del proyecto. "Una de las cosas que pedí era ser parte desde el inicio de la construcción de esta segunda parte, lo que implicaba trabajar con los guionistas. Quería traer mi mirada de directora para estructurar los capítulos de una manera más cinematográfica, complejizar un poco más el relato", señala.
Esta parte de la historia es más intricada que la primera, ya que además de expandir a la familia Buendía, crece también el pueblo de Macondo, con su salida al mundo que también lo llevará a su ocaso. "Ya no estamos en ese lugar más preciosista, esa génesis de la creación que fue el principio, sino que vamos a la decadencia", explica Mora. Según agrega, uno de los desafíos que tuvieron fue cómo hacer la transición hacia nuevos personajes.
La trama se centra particularmente en los mellizos José Arcadio y Aureliano Segundo Buendía y muestra en detalle algunos de los eventos más recordados del libro, que también son parte de la historia de Colombia y de Latinoamérica. "Hay eventos como la llegada del capitalismo, la modernidad, la transformación de Macondo, lo que significó un desafío porque estamos hablando de un pasado más reciente y corroborable. La primera temporada era un momento más idílico. Ahora teníamos una responsabilidad histórica mucho más importante, con momentos como la masacre de las bananeras y la llegada de las multinacionales a Colombia, que termina siendo una metáfora para toda Latinoamérica, con las luchas políticas y de clases", comenta Moreno.
Mora plantea que, por lo mismo, todo el equipo estudió a fondo la historia del país para contar "esa promesa fallida del progreso", pero sin perder los conflictos narrativos de los personajes. "En ese sentido, era también como devolverle el carácter político a la obra. La gente como que tiende a olvidar cuán política es la novela y a recordar solo el realismo mágico. Quisimos hacer ese ejercicio tan increíble que hace García Márquez de contar la historia sin contarla", finaliza.