Excedentes, condición para exportarle energía a Ecuador
Colombia reanudó desde ayer 5 de agosto las exportaciones de energía eléctrica hacia Ecuador, con una programación cercana a los 8,6 GWh diarios, volumen que, de acuerdo con el anuncio del Gobierno, representa más del 8% de la demanda del país vecino
Colombia reanudó desde ayer 5 de agosto las exportaciones de energía eléctrica hacia Ecuador, con una programación cercana a los 8,6 GWh diarios, volumen que, de acuerdo con el anuncio del Gobierno, representa más del 8% de la demanda del país vecino. La operación utilizará cerca del 78% de la capacidad total de los enlaces internacionales disponibles para enviar electricidad hacia Ecuador. El anuncio fue realizado por Edwin Palma, ministro de Minas, quien señaló, a través de su cuenta de X, que la decisión se tomó ante las necesidades de generación de seguridad del sistema eléctrico ecuatoriano y bajo condiciones que buscan preservar los niveles de agua de los embalses colombianos. "Antes de dejar el Gobierno del presidente Gustavo Petro, Colombia vuelve a tender la mano al hermano pueblo ecuatoriano. Desde el 5 de agosto, se reinician las exportaciones de energía hacia Ecuador", dijo. La reactivación se produce en un momento en el que ambos países enfrentan condiciones hidrológicas que hacen que el intercambio de electricidad tenga relevancia para la operación de sus sistemas. En el caso colombiano, el comportamiento de las lluvias y el nivel de los embalses es uno de los factores que determina cuánto puede depender el sistema de la generación hidroeléctrica y cuánto necesita recurrir a otras fuentes. De acuerdo con Palma, la energía que Colombia enviará a Ecuador fue programada bajo un esquema que prioriza la conservación del agua almacenada en los embalses. "Esta energía ocupará cerca del 78 % de la capacidad total de los enlaces internacionales de exportación hacia la hermana República del Ecuador", señaló. El funcionario agregó que la exportación responde a las necesidades de generación de seguridad del sistema eléctrico ecuatoriano y sostuvo que la operación fue activada de manera responsable, tomando como primera medida la conservación del agua disponible en Colombia. "Esta exportación responde a necesidades de generación de seguridad del sistema eléctrico ecuatoriano. La hemos activado de manera responsable, garantizando, como primera medida, la conservación del agua de nuestros embalses, una decisión que protege la soberanía y la seguridad energética de Colombia, y nos permite enfrentar con mayor solidez el fenómeno de El Niño", afirmó. El intercambio eléctrico entre Colombia y Ecuador no es nuevo. Los dos países llevan más de dos décadas realizando transacciones de energía a través de sus interconexiones, que permiten que la electricidad pueda fluir de un sistema hacia otro cuando las condiciones de generación y demanda así lo requieren. En esta oportunidad, el Gobierno también anunció una modificación en la forma en que pueden desarrollarse esas operaciones. Según Palma, fueron activados mecanismos para permitir celebrar contratos de exportación. La posibilidad de establecer contratos entre compañías abre una alternativa adicional para las operaciones de intercambio, más allá de las transacciones que se realizan bajo los mecanismos existentes entre los sistemas eléctricos de los dos países. Palma señaló que este mecanismo puede contribuir a la estabilización de los precios de exportación. En su mensaje también destacó que el Gobierno buscó fortalecer la cooperación energética bilateral y planteó la necesidad de que esta relación tenga un componente de reciprocidad. "Hicimos todo lo que estaba en nuestras manos para fortalecer la cooperación energética con Ecuador. Ahora esperamos que el país hermano corresponda con el mismo espíritu de reciprocidad sin oportunismo político", afirmó. La referencia a la reciprocidad apunta a que el intercambio no necesariamente tendría que operar en una sola dirección. En un sistema eléctrico interconectado, la posibilidad de comprar electricidad al país vecino puede adquirir importancia cuando las condiciones de generación cambian y uno de los dos mercados enfrenta una mayor necesidad de abastecimiento. La generación térmica Para Julio César Vera, experto del sector energético, la viabilidad de las exportaciones dependerá de que Colombia tenga excedentes de generación suficientes para atender el mercado ecuatoriano sin comprometer el suministro interno. En ese escenario, considera que la generación térmica puede desempeñar un papel relevante. "En la medida que dentro del sistema existan excedentes para dicho proceso y sobre la base de generación térmica, considero que serían viables las exportaciones de energía a Ecuador", explicó. La precisión sobre los excedentes es relevante porque Colombia cuenta con una matriz eléctrica en la que la generación hidráulica tiene una participación importante. Cuando los embalses tienen niveles favorables y existe disponibilidad de agua, las centrales hidroeléctricas pueden aportar una parte de la electricidad que requiere el sistema. Sin embargo, cuando disminuyen las lluvias y los embalses pierden volumen, aumenta la necesidad de utilizar plantas térmicas y otras fuentes de generación. Así, las exportaciones deben considerar la disponibilidad de energía que queda después de atender las necesidades nacionales. Vera plantea que la interconexión también puede funcionar en sentido contrario. La razón está en que las condiciones climáticas no necesariamente se comportan igual en Colombia y Ecuador al mismo tiempo. "Además, pensando que es un esquema recíproco que cuando Colombia se encuentre a comienzos del año entrante en la etapa de mayor sequía, puede coadyuvar vía importaciones de energía provenientes de Ecuador a garantizar la demanda interna", dijo. La idea parte de una diferencia temporal en las condiciones hidrológicas de los dos sistemas. Mientras Colombia podría enfrentar durante los primeros meses del próximo año una etapa de mayor sequía, Ecuador podría contar en ese mismo periodo con mejores condiciones de lluvias.