Tribunal frena las obras del Salón de Baile de Trump
Un tribunal de apelaciones dictaminó el viernes que las obras de construcción del Salón de Baile que el presidente Trump está llevando a cabo en la Casa Blanca deben detenerse hasta que obtenga el permiso del Congreso
Un tribunal de apelaciones dictaminó el viernes que las obras de construcción del Salón de Baile que el presidente Trump está llevando a cabo en la Casa Blanca deben detenerse hasta que obtenga el permiso del Congreso. "La decisión de construir o no un gran salón de baile corresponde al Congreso, y no es asunto de la autotutela del Ejecutivo", escribió el tribunal. El Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia de EE. UU. respaldó el fallo que ya emitió el pasado mes de abril un juez federal, y dictaminó que el Congreso conserva el control sobre la financiación del desarrollo en la Casa Blanca y que no había autorizado el proyecto. "Cada presidente es un inquilino temporal, no el propietario, de la Casa Blanca y su residencia ejecutiva", señalaron los jueces. El fallo entrará en vigor en 14 días para permitir que la Casa Blanca pueda apelar al Tribunal Supremo. Los magistrados, que se pronunciaron tras una demanda presentada por el Fondo Nacional para la Preservación Histórica, una organización de protección del patrimonio histórico, no entran a valorar la pertinencia o no de la construcción del Salón de Baile, sino que simplemente consideran que la autorización debe partir del Congreso de EE. UU. "Esta decisión no tiene absolutamente nada que ver con si el salón de baile propuesto es deseable o no, desde un punto de vista político. Este fallo ni siquiera significa necesariamente que los demandados no puedan finalmente construir el salón de baile", indica la resolución judicial. En octubre, el presidente republicano hizo tumbar un ala entera del edificio para construir un salón de baile que debe acoger hasta 1.000 personas para recepciones y cenas en honor de mandatarios extranjeros. Su presupuesto provisional, financiado por donaciones privadas, ha pasado de 200 millones a 400 millones de dólares. El Salón de Baile es una de las grandes apuestas de Trump, que aspira a dejar su legado en el complejo de la Casa Blanca.