La Nación, Costa Rica
9 de agosto de 2026
Abraham Madriz, arquero de Saprissa, rezaba cuando un niño lo sorprendió y el portero le dio un regalo.
El final del partido entre Puntarenas y Saprissa sorprendió a todos, no por el marcador ni por el triunfo de los morados, sino por lo que sucedió con Abraham Madriz, arquero morado.
Madriz estaba hincado, rezando y agradeciéndole a Dios por el encuentro. En el momento en que se levantó, su compañero Jorkaeff Azofeifa llegó a felicitarlo, pero un niño ingresó a la cancha y se interpuso entre ambos.
El pequeño se quitó la camisa y lloró al abrazar a Abraham, quien lo reconfortó y, como premio, le regaló su camiseta.
Madriz se la quitó y se la entregó al niño, quien no podía creerlo.
El niño le agradeció, volvió a abrazar a Madriz, le dijo algo y, con la camiseta en mano, festejó como si hubiera anotado. Agitó las manos y mostró su enorme alegría por el momento que vivió con el portero de Saprissa.
Abraham Madriz siguió su camino y David Guzmán se le acercó para felicitarlo, quizá para agradecerle el gesto que tuvo con el niño, quien se coló en la cancha y, sin duda, se llevó el mejor regalo para él.