El oficialismo no está pensando en un "plan B" y necesita conseguir dos votos extras, ambos pertenecientes a Cabildo Abierto; mientras tanto, blancos y colorados reafirman su rechazo.
Tras un mes plagado de comparecencias de los distintos organismos que integran el Estado, la Cámara de Representantes se apresta a votar la Rendición de Cuentas a partir de la semana que viene, en un escenario adverso para el Frente Amplio (FA). El oficialismo necesita conseguir dos votos extra, frente a una coalición republicana afirmada en su rechazo al proyecto del gobierno y un Cabildo Abierto (CA) que en un principio parecía estar inclinado a apoyar, pero ahora su interna pone en duda el camino que tomará.
Se da por sentado que el proyecto se aprobará en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, pero será en el plenario de la cámara donde se defina su supervivencia, donde el oficialismo cuenta con 48 votos.
Según dijo el diputado frenteamplista Mariano Tucci a El País, esta "etapa final del proceso de negociación" -faltan 13 días para que venza el plazo constitucional- la dedicarán casi exclusivamente a conseguir los dos votos que requieren y apuntan a CA.
"Nosotros no participamos ni tenemos información sobre el encuentro entre el presidente Yamandú Orsi y el general Guido Manini Ríos, más allá de lo que ha trascendido públicamente. No corresponde ni es prudente que nosotros hagamos interpretaciones sobre una reunión en la que no participamos. Pero sí me parece importante señalar que nuestro camino es el diálogo parlamentario", explicó. En ese sentido, dijo que las conversaciones que han tenido fueron con los diputados de CA, Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita: "Nos han pedido desde hace ya algunas semanas terminar de escuchar a todos los incisos para después sí formalizar un ámbito de discusión, de intercambio sobre los contenidos de la Rendición de Cuentas y los planteos que ellos nos van a trasladar".
En las circunstancias actuales, los cabildantes son prácticamente la única solución posible para el FA, dado el rechazo unánime de los partidos Nacional, Colorado e Independiente, con quienes desde su anuncio de negativa inicial no hubo más negociación formal.
"A tan solo 24 horas de presentado el proyecto de ley, de manera conjunta, la coalición republicana desestimó la posibilidad de acompañar con el voto en general. Por lo tanto, lo que hizo el FA fue tratar de buscar acuerdos en la otra parte de la oposición que se había manifestado proclive", agregó Tucci.
Con base en esto, un escenario posible es que la Rendición de Cuentas no sea aprobada por falta de votos, en caso de que Perrone y Pérez Bonavita decidan no acompañar. Sin embargo, el oficialismo por ahora no está pensando en un "plan B".
Según el diputado del Movimiento de Participación Popular (MPP) van a "agotar todos los canales y caminos posibles para lograr un entendimiento que permita aprobar este proyecto".
"Después veremos, en caso de que no suceda, qué caminos alternativos podemos tener. No es verdad que existan caminos alternos en todos los casos, porque, por ejemplo, la Constitución impide crear cargos como los 300 policías por fuera de una ley presupuestal", acotó.
En la coalición, blancos y colorados reafirman que su postura negativa sigue firme desde que la anunciaron el mes pasado. El diputado blanco PabloAbdala señaló a El País que esa posición "no se ha modificado en lo más mínimo".
"Nosotros tomamos una decisión en función de darle a cada cosa el lugar que le corresponde", sostuvo. Así, más allá de las críticas que han lanzado contra el gobierno en repetidas instancias -y que son sus principales razones para no votar la Rendición de Cuentas-, indican que los "demás contenidos" no pueden "condicionar el voto", ya que "pueden perfectamente resolverse por una vía paralela o independiente".
Un caso paradigmático de esto es la descentralización del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), que pasaría a llamarse Instituto Nacional de Reinserción y funcionaría por fuera de la órbita del Ministerio del Interior. Esta iniciativa es reclamada hace meses por la oposición y es uno de los contados casos en los que hay consenso general.
Abdala remarcó, al igual que Tucci, que no hubo instancias de negociación formal. "Esto no quiere decir que en los últimos días que nos separan de aquí al tratamiento en sala, en la medida en que el FA logre destruir esta incógnita (de conseguir los votos de CA) y si la Rendición de Cuentas pasa a la discusión en particular, allí seguramente negociemos", agregó.
En la misma línea, el diputado colorado ConradoRodríguez dijo a El País que están "dispuestos a discutir artículos específicos" y eventuales modificaciones, cuyo criterio de proposición se discutió entre las bancadas de todos los partidos.
"Lo que se decidió es que no se van a presentar artículos sustitutivos y aditivos hasta el plenario. Veremos si están los votos para la aprobación en general y a partir de ahí presentaremos los artículos para modificar", puntualizó.
Asimismo, aseguró que "no es un hecho dramático" que no se apruebe la Rendición de Cuentas, pues "el gobierno tiene herramientas legales para poder hacer refuerzo de rubros" y añadió que, por ejemplo, el Ministerio de Economía "lo hace de manera recurrente".
El Ministerio de Economía y Finanzas entregó la Rendición de Cuentas. Foto: Ignacio Sánchez
Votación comenzará el martes próximo
La votación en comisión se definió para el martes próximo, mientras que el miércoles se resolverá cuándo entra al plenario.
El FA propuso discutir el proyecto en general el viernes 14 y comenzar el martes 18 con la votación del articulado. La oposición, en cambio, planteó que el debate se inicie el lunes 17.
La contrapropuesta, sin confirmación de que estén los votos para aprobar el proyecto en general, está siendo evaluada por el oficialismo que todavía no ha dado una respuesta. Mientras tanto, en la oposición interpretan que es más probable que finalmente se aplique su propuesta.